Este martes se aprobó en la Cámara de Senadores el proyecto de ley, presentado por la senadora Carmen Sanguinetti, que regula la modalidad de trabajo denominada teletrabajo.
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Durante la sesión se discutieron y aprobaron cambios sobre la versión que se elevó en primera instancia por la Cámara de Representantes.
La ley tal como quedó fue aprobada con 18 votos sobre 27, es decir, con el acompañamiento de los legisladores de la coalición de gobierno sin el apoyo del Frente Amplio (FA).
El proceso de trabajo en este proyecto data de abril de 2020, momento en el cual se presentó originalmente.
Regulación «muy débil»
Sobre el rechazo del FA a apoyar la ley, el senador Eduardo Bonomi dijo que desde su fuerza política se comparte “que la regulación del trabajo es muy importante en el tiempo que corre, no solo por la situación de pandemia, sino por la tendencia creciente al incremento del trabajo remoto”.
Sin embargo, consideró que en el caso del proyecto aprobado, la regulación que se establece es “muy débil”. “Mal aplicada puede precarizar aún más el empleo”, agregó.
El legislador sostuvo que, entre otras cosas, esta ley “flexibiliza demasiado la jornada laboral”. Además, señaló que “un punto crítico, aunque no es el único” es el artículo 8, que manifiesta que “ningún trabajador puede quedar excluido de la limitación de la jornada de trabajo”.
“No sólo hay que descansar en las actividades que generan desgaste físico, sino en otro tipo de desgaste. El punto 8 no lo regula suficientemente. Estamos de acuerdo con que hay que regular, pero no compartimos la forma en que se ha regulado. Mejoró la redacción en Diputados, pero no lo suficiente. Vamos a seguir trabajando para mejorar los aspectos que creemos que quedan de forma débil”, añadió.
Para Bonomi es fundamental resguardar el derecho a la desconexión. La ley establece sobre esto que en “el pleno ejercicio del derecho de todo trabajador a la desconexión de los dispositivos digitales y del uso de las tecnologías y el derecho a no ser contactado por su empleador”.
Carmen Sanguinetti, principal promotora del proyecto aclaró que entonces el teletrabajador tiene derecho a no responder a las comunicaciones laborales por fuera de su horario establecido.
Algunas definiciones del proyecto
La ley define al teletrabajo como la actividad total o parcial del trabajador “utilizando preponderantemente las tecnologías de la información y de la comunicación, ya sea en forma interactiva o no (online/offline)”, fuera del lugar físico que brinda el empleador.
El proyecto se aplicará únicamente al sector privado o a instituciones de derecho público no estatal. Al respecto, Sanguinetti acotó que debería regularse también esta modalidad en el Estado, pero al ser tan amplias la cantidad de tareas se debería tener “otro paraguas de regulación”.
También se establecen los principios de voluntariedad y reversibilidad, que deben quedar con constancia escrita, así como la igualdad de derechos y obligaciones entre los teletrabajadores y los que lo hacen en forma presencial. Los cambios de una modalidad a otra deben quedar por escrito entre las partes.
Horario de trabajo y horas extra
Sobre el horario de trabajo, el proyecto establece que el trabajador puede “distribuir libremente su jornada en los horarios que mejor se adapten a sus necesidades”. Asimismo, establece que el “exceso de trabajo diario” no se computará como horas extras. El mismo se “compensará” en otros días de la semana.
Aunque sí se dice que “las horas que superen el máximo de horas semanales de trabajo aplicables a la actividad o las horas semanales convencionalmente pactadas, se abonarán con un 100% de recargo (hora extra) sobre el valor hora de los días hábiles”.
El sistema de registro de las asistencias será convenido entre las partes.
Provisión de herramientas informáticas
En cuanto a la provisión de las herramientas tecnológicas de trabajo, la misma se acordará entre las partes. El acuerdo deberá constar en el contrato de trabajo.
Cuando se suscite un desacuerdo, el empleador será quien deba “proporcionar los equipos, insumos y servicios y demás herramientas necesarias para el desarrollo del teletrabajo”. También se establece la responsabilidad de la parte contratante en “los costos de operación, funcionamiento, reemplazo y mantenimiento de los equipos”.
Los equipos e insumos que el empleador otorgue “no serán considerados a ningún efecto (como) parte del salario, materia gravada ni asignación computable”.
Derecho a la desconexión
El proyecto contempla también el derecho a la desconexión “de los dispositivos digitales y del uso de las tecnologías”. Por lo tanto, el empleado tiene derecho a “no ser contactado por su empleador” y a no “responder comunicaciones, órdenes u otros requerimientos del empleador”, por fuera del horario convenido.