El año pasado la industria sufrió la pérdida de empleos. Entre diciembre de 2024 y mayo de 2025 desaparecieron 3.000 puestos de trabajo formales en la industria manufacturera.
Según Dárdano “tiene que haber una política de Estado , una planificación y que no quede todo librado al mercado como pasó con el gobierno anterior” . Se requiere, opinó, “una macroenomía para el desarrollo y no un tipo de cambio que juegue en contra”. “Hay que buscar un precio del dólar más equilibrado. No decimos un dólar a $50 pero tampoco tan depreciado porque juega en contra de la industria”, explicó el sindicalista.
Para Dárdano, los costos salariales no explican los problemas competitivos de la industria. “Yazaki con los costos uruguayos ganó durante mucho tiempo. Se fue porque en Paraguay su plusvalía es mayor porque la mano de obra es barata”, sostuvo. Según Dárdano , la productividad en la industria uruguaya ha mejorado y tampoco es el centro del problema.
Reunión con cancillería
La subsecretaria de Relaciones Exteriores, Valeria Csukasi, puntualizó que la firma prevista para el sábado no supone la entrada en vigencia del acuerdo de forma inmediata, ya que “todavía queda trabajo por hacer para que eso suceda”. Para que se activen los aspectos comerciales, el tratado debe aprobarse primero en los cuatro parlamentos de los países integrantes del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), así como en el Parlamento Europeo.
Con relación a esto último, Csukasi afirmó que, “en principio, los votos en el Parlamento Europeo estarían”.
Consultada sobre la postura crítica del Pit-Cnt sobre el tratado, Csukasi señaló que el pasado 22 de diciembre ya hubo una primera reunión entre el gobierno y la central sindical por este tema. “Entiendo que lo que ellos todavía necesitan comprender es cómo se va a integrar el sector trabajador a la gobernanza del acuerdo, que es una preocupación que nosotros compartimos; ya les dijimos que la vamos a discutir juntos”, afirmó.
Este martes, Csukasi mantendrá una reunión con la Confederación de Sindicatos Industriales (CSI), que ha expresado su preocupación por los eventuales efectos del acuerdo en la industria uruguaya. Los trabajadores procuran crear un espacio de intercambio con los distintos ministerios para que el impacto sea lo menor posible y que no ocurra algo similar a lo que pasó cuando Uruguay entró al Mercosur, que perdió miles y miles de puestos de trabajo de la industria nacional.