De acuerdo a Rey, el hecho de que ya existen condenas por tentativa de rapiña agravada contra algunos de los agresores, es otro de los elementos que “procesalmente acredita que hubo una agresión ilegítima previa y una legítima defensa".
“Entendemos que lo que está haciendo el fiscal es muy atinado porque está investigando con objetividad y está mirando la escena desde el ángulo correcto, que es el ángulo del agredido y no del agresor. El mensaje de la Justicia con respecto a conductas como las que tuvieron los agresores tiene que ser contundente. Realmente realizó una investigación implecable para ubicar a todos los responsables y así poder abordar esos acuerdos abreviados que demuestran que es un caso de legítima defensa”, insistió.
"No hubo ánimo de matar"
Parte del debate público sobre este caso se ha centrado en que el policia efectuó 15 disparos cuando los agresores aparentemente ya se retiraban, lo que para algunas personas implicaría que la amenaza había cesado. Consultado sobre este punto, el abogado explicó: “La cantidad de disparos que realiza, cuantitativa y cualitativamente, es sincrónica con una acción de defensa de acuerdo a todos los estándares jurisprudenciales de legítima defensa".
Y añadió: "De ninguna manera hay un cese de la agresión, la agresión fue permanente”. Subrayó que los atacantes eran “un número importante de personas, encapuchadas, armadas, en motos” y que “las características de los disparos son compatibles con el ánimo de defensa, no con el ánimo de matar".
Consultado por los cargos que podrían enfrentar las demás personas que se encontraban en la vivienda, una de las cuales fue registrada pisando en varias oportunidades a una de las víctimas, Rey señaló que “esas cuestiones están asociadas a conductas posteriores, que no son penalmente relevantes ya que no hubo homicidio, sino légitima defensa. Esa conducta podría ser moralmente reprochable, pero no es penalmente relevante”.
Amenazas y comentarios en redes sociales
De cara a los próximos pasos, adelantó que este jueves tendrán “una reunión de trabajo con el fiscal” para compartir elementos recientes, incluidas amenazas contra el policía y su familia. Estas ya fueron denunciadas en Delitos Informáticos. “Este caso está hipertrofiado de comentarios en redes sociales que no representan la realidad”, sostuvo, y agregó que “la propia evidencia fue esclareciendo” la hipótesis de defensa, que incluyó la protección de “los niños que estaban en esa casa”.
Con respecto a las medidas de protección para su cliente, el abogado indicó que “hay todo un mecanismo de seguridad en el que no puedo ahondar en detalle porque está su vida en juego”. También insistió en “descaracterizar a los agresores como hinchas de Nacional” y en que “la gran mayoría de los hinchas de Nacional reprueba que personas se organicen utilizando los colores del club para agredir y robar”.
Más allá del caso puntual, Rey cerró con una reflexión dirigida al Ministerio del Interior: “El Ministerio del Interior necesita serenidad para manejar estos asuntos con inteligencia y estrategia más que con golpe y mano dura. Yo creo que el Ministerio del Interior tiene que repensar la estrategia de seguridad en el fútbol y repensar el mensaje”.