Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Sociedad Maracaná | Paso de la Arena | Cerro

Cuando la tele no esta

El verdadero barrio Maracaná cuando se apagan las cámaras de televisión

Cuatro personas fueron acribilladas en el barrio Maracaná norte y lo impactante de la masacre distorsiona la realidad de una sociedad plagada de homicidios.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

No solo el MInisterio del Interior se ve impotente para detener las olas de crímenes que se suceden; con ella también conviven vecinos trabajadores como los de Maracaná Norte que a pesar de la dura realidad, algunos como "Olguita del Maracaná" siguen apostando a la solidaridad y rescatar a los gurises del consumo de drogas y el narcotráfico.

Maracaná Norte

En camino Cilbils y R1 hacia el del Paso de la Arena ubicado el extenso barrio Maracaná Norte, dentro del Municipio A; la R1 es la línea divisoria y del otro lado de la ruta hacia el Cerro se encuentra el Maracaná Sur, donde el programa del Gobierno pretende mejorar las condiciones del asentamiento.

Pero es en Maracaná Norte donde la extrema pobreza se ha consolidado hacia el fondo del barrio sobre la cañada, que es donde se produjo el asesinato de cuatro personas entre ellas un niño de 11 años.

Vamos rumbo a la entrevista un miércoles de tarde; ingresamos por la calle Primera al Norte desde Cibils donde el barrio ya tiene las características de un barrio con su calle central asfaltada, cunetas a sus costados bastantes limpias, senda peatonal y varios comercios establecidos.

Doblamos en Calle 3 y en el local de la Asociación Civil "Somos Luz" al lado de la escuela de tiempo completo, nos encontramos con Olga Correa para la entrevista.

Olguita del Maracaná

Así la conocen y a cualquiera que pregunte por esta pequeña mujer de 70 años que desde hace 30 se ha puesto al servicio de los gurises más vulnerables y que lleva adelante una actividad social que da un respiro a tanta pobreza que padece la comunidad, lo sabrá guiar hasta su casa o centro social.

¿Contame un poquito Cuánto hace que estás viviendo acá en el barrio?

Que vivo en el barrio hace 35 años más o menos. Yo vivía muy bien, vivía en el prado. Y se me ocurrió venirme para acá. Compré una casita, la compramos con mi esposo. Yo estoy viuda ahora, pero casada. Tengo dos hijos. Yo vivía en Cibils, que es la principal. Y ahí yo tenía una casa humilde. ¿Cuál es mi trabajo? Soy un despiste. O sea, me gusta los chiquilines de la calle, me gustan los niños de la calle.

Me gusta mucho trabajar con los adictos, los chiquilines consumidores también, porque entiendo que eso es un problema que escapa a lo que se les hace ver. Dicen droga y delincuencia. No, droga es enfermedad. El delincuente es el vecino que compra lo que él le robó.

Yo trabajé en ComCar voluntaria tres años. Y también, por ejemplo, cuando desaparece un niño del barrio, ir a ver por qué, dónde está, e ir a verlos a Inau después, como un seguimiento.

El tema de internar drogadictos también, internarlos e ir. Ahora ya no se está trabajando tanto con ese tema, porque antes los chiquilines pedían más ayuda, porque cuando tocaban fondo era simplemente por droga. ¿Pero ahora tocan fondo por droga y aparecen otras otras cosas que los motivan a no buscar ayuda, me entendés? Entonces, viviendo en Primera Norte, yo hice un local en mi casa y trabajaba y daba de comer. Y llegó un momento que creció tanto con cantidad de gente que siempre me rodeó. Gracias a Dios siempre hubo gente ahí alrededor. Está bien que yo trabajando socialmente, yo iba con el carro, con mis hijos que eran menores, con un carro allá abajo a los médanos (zona de la cañada). Porque Maracaná era toda una cosa sola. Ahí viene también en parte los problemas de hoy por hoy. Era un barrio muy amado, muy querido. Entonces íbamos hasta abajo, traíamos a los niños para arriba. Y después yo dije ¿pero yo por qué voy a traer niños para arriba con el problema que vamos a tener por el ensanche de Cibils ? Alguien me dijo abajo hay una casa para vender, fui y resulta que el dueño de la casa era un joven al cual yo cuidaba en ComCar y está y le dije que Dios me iba a dar la casa de él.

¿Este local que tienen ahora que era antes?

Esto acá era una policlínica de ASSE. Y nos mandaron buscar que hiciera un grupo de personas y que vinieran porque iban a cerrar la policlínica. Le dije : ¿cómo van a cerrar una policlínica barrial cuando estamos rodeados por Cibils, por la ruta? Y menos mal que nos fuimos para abajo, porque desde que está Cibils ahí ya tenemos más de una muerte, un accidente y todo lo demás. Y ahí me llaman que nos iban a dar esto. Y le dijimos que no podían cerrar una policlínica. Les pregunté el motivo, me dijeron que era por deterioro. Era cierto, no era esto que estás viendo ahora, era una mugre , un deterioro. Pero no a todos les interesa invertir en las cosas que son positivas para el barrio.

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.45.57.jpeg

¿Pero estaba funcionando como policlínica o ya no había más atención médica?

Estaba funcionando, pero se estaba armando la policlínica Maracaná Sur. Y tenemos del otro lado de Cibils, tenemos las Torres. ¿Pero claro, cuál es el tema? Si vos cerrás esta policlínica, que fue lo que hizo ASSE la población de acá tiene que ir al otro lado. Bueno, si del otro lado se hizo una policlínica porque el barrio del otro lado no llegaba al dispensario del Cerro, menos va a llegar con nosotros pasando para el otro lado la policlínica de acá también. En síntesis, me dijeron que si yo no quería, ellos la iban a dejar acá y que se llenara de drogadicto y que robaran todo. Bueno, a mí me gustó el desafío. Yo le di mis razones. Desde mi punto de vista, esto no lo podés cerrar, por lógica. Si tenemos una escuela, dos escuelas, un caif, dos caif, tres caif, un club de niños, quiere decir que tenemos una población gigante dentro de lo que es Maracaná Norte.

¿ Qué cantidad población estamos hablando?

No tengo idea. ¿Porque sabes cuál es el problema? , la gente grande como nosotros se instaló, amó el barrio y después vinieron los hijos. Los hijos crecieron. Entonces si mamá tiene un pedazo de terreno, los hijos construyen. O estaba el tema ahora como que Maracaná Norte hay dos barrios en uno. No por delincuencia ni por nada de eso.

El barrio Maracaná Norte no es lo que te están vendiendo en el informativo, no es cierto. El Maracaná Norte es un barrio de gente trabajadora. Hay ciertas cosas que están perjudicando. Eso es contagio. Tal vez la televisión esté mostrando mucha película y hay gente que cree que se puede andar.

Vos te estabas tratando de hacer del local. ¿La gente que te ayuda, quién era? ¿Era gente de alguna organización?

No, no, nosotros no somos nadie. Nosotros no somos nadie. Yo no soy nadie. Yo no soy organización. Yo no pertenezco a nadie.

¿No hay partidos o iglesia atrás?

Soy cristiana, pero no es iglesia. No. Está bien, nos entregaremos los cables. ¿Por qué? Porque no todo el mundo cree en Dios. Entonces tampoco tenés por qué vos andar dando una creencia. No, yo soy cristiana evangélica. O sea, ser cristiana me ayudó a ser lo que soy. Una mujer valiente, guerrera y atropellada.

No tenemos un peso. ¿Vos sabés que el techo, cuando agarramos acá, vos veías el cielo de tanto agujero que tenía? Claro, la gente vos te das cuenta que si yo soy narco, nadie te va a ir a decir que me ponen plata. Como soy cristiana, hay una iglesia atrás. No es así. La gente está entreverando igual después seguimos ese tema.

Cuando agarramos esto, en uno de los trámites para ir a hacer poner el agua y la luz a nombre del " Centro Social Somos la Luz", ahí me encontré con una persona que había sido mi patrona hacía 12 años atrás, había sido mi patrona y me preguntó de qué vivía. Y me dijo te corresponde una pensión. Y bueno, en síntesis, hice el trámite, casi infarté, porque de verdad cobré, me dieron una pensión, porque si yo ganaba $5000 cuidando a mis nietas, mi pensión es de 15. O sea, estoy tirando manteca al techo. Y había que comprar el techo y en el momento justo, porque compramos el techo, porque al tener un préstamo, un sueldo, sacamos un préstamo, compramos el material, juntamos plata y pusimos el techo.

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.46.44.jpeg

¿ Quien más colaboró?

Esto que de verdad está bonito, estaba muy feo. Entonces esto lo podemos alquilar para cumpleaños. Corrimos el riesgo. Dos veces quisieron robar. Tenemos las paredes rajadas allí y allá. Pero son detalles, a todo el mundo le pueden robar. Cuando vi el terreno, viajé porque dije "un gimnasio en el terreno", porque yo quería tener un espacio donde cuidar jóvenes.

Fui a la alcaldía, ahí fui, estaba Gabriel Otero (ex alcalde municipio A) en aquella época, pusieron una placita abajo, no es una plaza, pero para los niños que viven de la vía para abajo, es una plaza. Son las once o doce de la noche y están las familias, los padres, el mate, esto y lo otro, la gente de plata se va a otra plaza, vayan a otra plaza. La gente que de verdad necesita, la tiene. Y al alcalde le pedí los materiales para hacer el gimnasio. Voy para el fondo y dije ta, un gimnasio de verdad. Lo que te voy a decir lo podes poner con letras grandes en el diario. Me encanta el desafío. Fui a hablar con el alcalde del momento, me dijo "Ándate un psicólogo", en buena onda, porque yo me llevo bien con todo el mundo. Y le dije búsqueme una fecha para el psicólogo. ¿Sabe por qué? Porque usted esto me lo va a dar porque me corresponde. Usted es el alcalde de nuestra nuestra zona.

Le pedí 100 bolsas de portland, 300 chapas, no sé cuántos fierros. Les pedí todo, todo, todo. Me faltaba solamente camiones de pedregullo y camiones de balastro. Y eso lo conseguí por el Rotary Club, que también estamos. Voy, pido y cuando nos dan todo, ahí no infarté, porque de verdad soy chiquita, pero pesada e insoportable.

Y si somos un equipo tipo cooperativa de humanidad, lo podés lograr. Hay cosas muy difíciles, muy feas, pero no me identifico ni espero que eso mejore. Cuando el alcalde nos dona todo, metemos todo acá adentro y digo que voy a tener que dormir arriba de la bolsa de Portland y todo lo demás, porque nos van a robar todo. No nos tocaron nada porque es de la Olguita. Está la tía Cachi, está Daniela, está Fiamma, está Lorena, o sea, toda gente que están pero es de la Olguita.

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.53.44.jpeg

La mano del Sunca

Cuando nos traen la donación hubo que meter gente a dormir acá adentro para que no nos robaran nada. ¿Dije y ahora cómo levantamos el gimnasio? Tenemos todo y no tenemos nada. Ahí nos enteramos que está el Fondo Social de la Construcción y es con ustedes. Fuimos para allá, los trajimos acá. Bueno, queremos un gimnasio. . Dos veces por semana venía la brigada, el del Sunca. Eso para mí es historia.

Ellos venían los miércoles y los sábados. Y me salvaron hasta en eso. Porque yo digo que Dios está en todas las cosas que a mí se me ocurren. Porque el sindicato los miércoles mandaba la comida para el personal y para nosotros. Era una fiesta eso en el fondo ahí trabajar, era una fiesta porque era algo insólito, increíble lo que estaba pasando.

Cuando venía la brigada Agustín Pedrouza el miércoles mandaba la comida. El Sábado nosotros con mi gente pedíamos y le hacíamos de comer. Nosotros le pedíamos a los vecinos, a los negocios de la zona. Y los sábados hacíamos de comer nosotros. Están las fotos acá, las mesas largas, comiendo con la gente re linda.

Médicos cubanos

Y todavía dentro de nuestra humildad logramos que vinieran los médicos cubanos. Éramos re humildes. Si esto es humilde, no te hace una idea de lo que era cuando vino esa gente acá, los médicos cubanos.

Atendieron a 99 personas y a 20 nos operaron gratis. Dije pero si son cubanos, Olga, vos no le podés dar una hamburguesa. Pobre, pero no tonta. Comida cubana, re lindo. Buscamos en el barrio una señora que ella trabaja en un hogar donde son cubanos, así extranjeros. Y ella hizo la comida. Yo le dije está todo bien hacer la comida para los cubanos, pero a mí me hace milanesa para mí, para mi gente. Comimos ahí en ese soñado, porque no hay imposible.

¿ Qué actividades desarrollan?

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.53.43.jpeg

El problema que tengo ahora es que sigo siendo pobre, porque nosotros acá este local lo alquilamos para pintar, arreglar y todo lo que le vamos haciendo, que lo hacemos a cumpleaños nomás, porque para otra cosa es muy humilde esto todavía.

Acá tenemos zumba ;Soy mucho de hacer eventos en la calle, corre, caminata, hacemos. Estamos preparando algo para agosto y para una fiesta para el Día del Niño. Y en el fondo ahora empezamos con boxeo y tenemos lunes y viernes. Recién retomamos ahora hace un mes y medio, hablo con el ratón Herrera y me recomendó un profe, que más que un profe es un amigo, ya hace un mes y medio que está acá, porque no teníamos plata, no tenemos plata para pagarle, la mayoría de los chiquilines de acá no tienen plata y no por eso le vamos a cortar si ellos quieren tener su espacio, que ese es uno de los problemas gravísimos que tenemos. Empezamos en el fondo con este profe que se llama Pablo, que vino de Casabó.

El secreto en los ojos

Ellos vienen a boxeo con la idea de descargar la bronca que tienen. Entonces vos ahí tenés que empezar a trabajar con el chiquilín, porque le pega, porque me va a romper la bolsa. Yo eso lo aprendí de una niña de 14 años que dijo yo le voy a pegar hasta el tercer round, en una exhibición que se hizo. Porque ella en el tercer round veía a su madre.

Tenemos dos veces por semana, en horarios para los pequeños, y los medianos . Está lindo box por la vida.

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.46.44 (2).jpeg

Tengo una niña becada que tiene un historial muy triste atrás. Y yo le veo las ganas que ella le pone, y yo veo que ella está aprendiendo y que ella está queriendo, y no es para romperle la cabeza a nadie, porque ella estudia los pasos. Ella está en el primer grupo, pero no se va. Ella se queda. No puede participar en el segundo grupo. Pero a la niña le queda el hambre de aprender. Y hay que apostar a esa niña. Y no tiene para pagar.

La Pandemia

Olga habla de la pandemia con los ojos llenos de lágrimas recordando.

La gente no entendió que la pandemia no pasaba solo por por la gripe. No me jodas. La pandemia pasó por el hambre. La pandemia pasó por cantidad de cosas que la gente no entendió. La gente no entiende lo que es vivir. No soy una teóloga. Es una cuestión de lógica. Mientras nosotros internamos a alguien por el tema de la pandemia, atrás quedan tres en una familia, cuatro en una familia, que no están con la pandemia, están con el estómago vacío.

Hicimos la Olla en mi casa y fue hermoso. Fue hermoso porque fue como una familia. ¿Yo siempre trato de rescatar eso, no? No tanto el tema de darle de comer a alguien, ser una "familia". El niñito que mataron ayer era nuestro.

El plan ABC también nos donó una olla. Y Raúl del Rotary club también nos donó una olla. Yo pido amor. Ahora estamos necesitando sueldo para educadores. Porque acá cuando nosotros recién agarramos esto, vinieron de fútbol y después cumplió una etapa y no vinieron más. Y los niños nuestros son muy difíciles. Y yo te entiendo que vos tengas un curso hace para ser un profesor o lo que sea, pero si vos no respetas a mis alumnos, agarrá tus cosas y andate.

¿Qué es un niño difícil?

¿Qué es un niño difícil? Por ejemplo, un niño de seis años que lo haya violado su mamá. ¿Te cabe eso en la mente?. Niño difícil es mi niñita, la de boxeo. Ella tiene siete añitos. Porque vaya a la escuela si ella tiene siete añitos, su hermano tiene seis. Fueron violadas por su mamá. O sea, date cuenta que aberrante que fue lo que pasaron los niños. Esos niñitos son nuestros, son re difíciles. Después esta fulanita que tiene muchos hermanos grandes que son enfermos mentales, que agarran su mundo y viajan y se van. Tengo dos niñitos una de cinco años, su hermanito, siete. Papá y mamá adictos a las drogas ambos. Por lo tanto la madre hace calle en la noche para consumir. Salen y ella desaparece. Y aparece cada tanto. La última vez que apareció, apareció embarazada. De ahí nació un bebé; La mamá y el papá bajan por una escalera y salen a hacer calle.

También esta la realidad de uno que es mi niñito y su hermanita que viven con su abuela y su abuelo. Ahí venden drogas, ahí compran cosas robadas. O sea, no es lo mejor para los niños. Pero yo no puedo perder a mis dos niñitos, porque yo ya perdí cuatro niñitos que están en un hogar del INAU.

¿Y este gurisito que mataron venía acá?

No tanto que viniera, no, no era tanto porque son niños "como los pájaros", como que son libres.siempre le preguntaba ¿Y cuando vas a volver? . La quiero mucho a la mamá también. No es normal. No es normal una mamá que tiene un niño de once años y viven adentro un chiquero, las condiciones de vida. Creo que el chiquero está un poquito más prolijo, porque el chiquero es alimento de chancho. Un chiquero, vos va a volcar la comida y le das el agua. Esta mamá vive allá abajo vive al costado de una cañada. ¿Y viste que la cañada es por donde pasa todos los papeles, todo lo que la gente tira allá abajo, no? Y todo eso sube cuando llueve. Ella no es mala, la madre no le llega el agua al tanque, le digo yo. O sea, no coordina mucho.

¿Entonces esperás a que le maten un hijo para hacer todo lo que le están haciendo? No, vos tenés que hay una realidad. ¿Eso es lo que no entiendo yo de la humanidad, me entendés? Porque hay una realidad, hay situaciones que se pueden arreglar, que tampoco precisas mucha plata.

Hagamos algo. No me metas 30 camiones de la policía al Maracaná porque mataron a un niño. Eso es jugar con un niño. Eso es jugar con la muerte de un niño. Porque el niño ese es el niño de esta mamá. Y no es un niño malo, es un niño libre, que a veces anda descalzo, que anda de shorcito con frío, que esto, que lo otro. ¿Cuántos gurises andan así? Muchos, muchos.

En el caso de la mamá que está allá abajo sobre la cañada, el niño fue esa noche a jugar al play a la casa de un amigo al otro lado de su casa..

El niño no tiene nada que ver, si es todo nuestro. Eso no es narcotráfico. Eso es un niño que fue a jugar, salió mal "el encargue" y el niño estaba ahí. Lo demás es aparte. Pero se podía haber evitado si esa mamá no viviera como vive y no estuviera tan sola como está.

WhatsApp Image 2024-06-05 at 14.51.25.jpeg

(Olguita del Maracaná)

¿Cómo has visto, por decirlo de alguna manera, el deterioro, sobre todo en los más jóvenes?

Pandilleros no hay en nuestro barrio. Antes, hace muchos años atrás, tal vez 20, había una camada de gurises que tampoco eran pandilleros de matar ni de nada, era un gurises, por ejemplo, que iban a jugar a la maquinita y le robaban la ficha a la máquina. No hubo tanta gravedad en nuestro barrio. No hubo, no hubo, no hay, no hay. Ahora está el tema del consumo. Es cierto.

Allá abajo tenés la vía que de la vía para abajo como que se ha ido súper poblando, pero hay gente bien, pero que la zona es más perimida, digamos, porque termina allá abajo en los médanos, tenemos el arroyo, la cañada. Ahí está la mamá prácticamente dentro de la cañada. ¿Ahora, qué hacemos cuando a la mamá le matan a un niño?

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO