Asimismo, la persona que obtenga su permiso de conducir, que será en las mismas condiciones que se lleva adelante en la actualidad, se le cargará un saldo inicial de 8 puntos. De esta forma, pasará de 8 a 12 puntos en dos años, de 12 a 14 en tres años, y de 14 a 15 en otros 3 años, siendo 15 el puntaje máximo.
Infracciones quitan puntos
Las distintas infracciones de tránsito restarán puntos. Ante la pérdida de puntos, el conductor tendrá dos opciones: podrá escoger el programa de recuperación de puntos que, de manera voluntaria, le permitirá recobrar parte de los puntos perdidos. O de manera obligatoria si llegó al puntaje cero, porque la sanción es la pérdida del permiso y debe pasar obligatoriamente por el programa para recuperar puntos y poder volver a conducir.
Metediera remarcó que de lo que se trata es de reconocer a todas aquellas personas “que hacen las cosas bien”, que hoy no sucede, “y eso es parte del cambio”, dijo.
Las infracciones que restan puntos son:
• Conducir bajo el efecto de alcohol o drogas quita todos los puntos de la libreta
• Negarse a una prueba de alcohol o drogas quita todos los puntos
• Participar en competencias irregulares (picadas) también retira todos los puntos
• Utilizar el teléfono móvil u otro sistema que implique el uso de las manos durante la conducción quita seis puntos
• Conducir al doble de la velocidad permitida quita seis puntos
• Conducir un vehículo sin la libreta correspondiente a la categoría del rodado, quita cuatro puntos
• Exceso de velocidad que supere los 30 kilómetros por hora de la velocidad habilitada, quita dos puntos
• No usar cinturón de seguridad, quita dos puntos
• No usar casco, sea conductor o acompañante de birodado, quita dos puntos
• Menor de 12 años sentado en asiento delantero, quita dos puntos
• Menor de 12 años sentado sin un sistema de retención infantil, quita dos puntos
Quienes queden inhabilitados para conducir por pérdida total de puntos deberán pasar por un programa de recuperación y tendrán que aprobar un examen teórico de contenido socio-educativo, que incluye dimensiones sanitarias y jurídicas, entre otras, para que la persona comprenda a cabalidad las consecuencias de su accionar en el tránsito.