Inthamoussu mostró su sorpresa respecto a la repercusión que tuvo la noticia de que iba a ser parte del Carnaval. “Creo que un diputado tiene que vivir como el resto de su pueblo, no tiene por qué ser un impedimento para que yo salga en murgas”, remarcó.
“Yo soy un militante, soy un militante más bien social y político” y aclaró que “no soy el diputado murguista, sino que soy el murguista diputado porque primero fui murguista”. Inthamoussu debutó con 18 años en Carnaval, el cuál entiende que es “un rol más permanente” mientras que el ser diputado, “es un rol circunstancial”.
Entender las críticas y escuchar “al pueblo”
Inthamoussu contó que una de las “reflexiones” que hizo al momento de decidir volver a salir en murga, estuvo ligada con las críticas que se le podían hacer a la actual gestión del gobierno. Sin embargo, su conclusión fue tajante, “si hay algo que tiene el Carnaval, es la cuestión de sátira y de reírse de uno mismo”.
“No me puedo olvidar cuando el Pepe Mujica y Lucia Topolansky se sentaban a ver a Agarrate Catalina, que le daban con un caño y se mataban de risa de las críticas, algunas de ellas bastantes fuertes”, recordó.
El actual diputado pidió “no perder” la capacidad de reírse de cada uno y de la crítica “aunque no sea humorística, también tiene que ser bienvenida”. Aseguró que a su entender, “la murga es la voz del pueblo y hay que poner bien la oreja a lo que cantan porque son un buen termómetro para saber lo que siente el pueblo respecto a ciertos temas”.
“La esencia del Carnaval y la esencia de la murga es la crítica y la sátira política y en ese sentido lo hago con muchísimo gusto y con ese sentimiento de autocrítica, porque no podemos perder de vista eso”, sentenció Inthamoussu.