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Sociedad Secundaria |

Con hambre no se puede pensar

Hambre en Secundaria: "Dato mata relato"

Entrevista a Fiorella Pena y Alejandro Sosa, docentes e integrantes de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria, sobre casos de hambre.

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Fiorella Pena y Alejandro Sosa son funcionarios en el liceo 25, ella es adscripta y él es docente. Además, forman parte del Consejo Ejecutivo de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes). El 10 de junio hablaron en Legítima Defensa sobre las denuncias por situaciones de hambre que se han identificado en diversos centros educativos del país a nivel de Secundaria.

¿Cuál es la situación que se está registrando con estudiantes en Secundaria?

Fiorella Pena: Se empezaron a plantear situaciones de manera un poco aislada en distintos liceos, no se veía como una tendencia general, de a poco iban aflorando situaciones en las que estudiantes pedían algo para desayunar, almorzar, merendar. Pero poco a poco los núcleos sindicales de los liceos empezaron a sacar notas, a acercarse a la administración y al sindicato diciendo esto no es aislado, se está dando de manera más generalizada. Empezamos a ahondar en el tema, una vez que se empezaron a dar a conocer las situaciones a nivel de prensa pareció cuajar todo eso que se daba de manera más aislada. Estamos viendo situaciones de insuficiencia alimentaria, de muchas y muchos estudiantes que llegan con hambre a los liceos o que comen a veces una vez por día o dos por día. Estamos en liceos donde la población es adolescente y muchas veces tienen hermanos menores y la prioridad de alimentación es de los más chicos. También se empezó a ver en lo que tiene que ver con llamar a la emergencia porque se desmayaban o se sentían mal, dolores de panza y de cabeza, imposibilidad para concentrarse, y es lo que estamos planteando. Esto ha ido in crescendo a medida que avanzaba la presencialidad en los liceos, las jornadas se han extendido, tenemos jornada completa con educación física a contraturno, los chiquilines dependen de poder comer algo en el liceo. Estamos denunciando que de parte de Secundaria no hay un plan para atender esta situación de alimentación como si puede haber en Primaria. Estamos reclamando que se pueda intentar combatir estas situaciones que vemos que tienen un impacto a partir de lo que está sucediendo a nivel general de la población con 100.000 nuevos pobres que tenemos desde la pandemia, y obviamente todo lo que ha repercutido sobre todo el tema de la inflación en los alimentos en [que las] familias tienen que gastar mucho porcentaje de lo que ingresa al hogar en cubrir el alimento.

La directora general de Secundaria, Cherro, anunció una partida de 20.000.000 de pesos para repartir entre 200 liceos, ¿es suficiente?

Alejandro Sosa: Es absolutamente insuficiente. Además es importante considerar que esta partida no es exclusivamente para alimentación. Están vinculadas al programa de acompañamiento pedagógico y la idea es que sean para compra de vestimenta, calzado, alimentación y materiales. Lo que te habilita es que el chiquilín o chiquilina que se queda más rato en el liceo para clase de apoyo o taller pueda comer algo, pero no responde a las necesidades alimenticias que anunciamos que vemos. Porque en Secundaria no hay otros instrumentos de atención salvo este acuerdo con Primaria y las becas de cantina. Cuando intentamos detectar situaciones complicadas en relación a la alimentación y vemos lo que tenemos disponible siempre son más los que precisan acceder que la cantidad de viandas o meriendas. Claramente no esta respondiendo a las necesidades que tenemos.

Algunos actores políticos (Castaingdebat, Gabito) han dicho públicamente que para ellos no se puede hablar de situaciones de hambre en Secundaria, ¿cómo toman estos dichos ustedes que conviven con los estudiantes?

FP: Eso es lo primero que nos resulta problemático, la idea de que estamos creando un relato sobre esta situación cuando hablo por todas y todos mis colegas docentes que tenemos que estar ahí enfrentando el "profe tengo hambre, no comí nada", con lo que implica en la carga emocional y mental de un adolescente ponerse en ese lugar, es vergonzante para ellos plantear que tienen hambre o lo plantean cuando no se aguanta más. A quienes estamos en la primera línea atendiendo estas situaciones, dejando el corazón ahí dentro porque muchos colegas lo han manifestado, que si es necesario poner del bolsillo propio se pone, hacer colectas, salir por el barrio. En el km 16 hicimos una olla popular y tener que ver estudiantes tuyos en la fila de la olla y la canasta buscando lo básico para la supervivencia es muy fuerte. Decir que eso no se transmite por la vía formal cuando uno tiene por ejemplo las becas MEC que son de apoyo económico para estudiantes, les dan 3 cuotas de 4.000 en el año y tenés liceos donde se anotan 200 o 300 y se dan 30. Se describe en detalle las situaciones económicas, de vivienda, empleo, cantidad de hermanos en edad escolar. El Estado tiene los datos con creces. Está claro que es necesaria una política de compensación. Se plantea también en las partidas, que además quiero enfatizar que el tema de las partidas de acompañamiento genera desigualdad en los liceos, esto sucede a nivel macro pero se profundiza en las zonas de la periferia de Montevideo donde se han dado la mayor cantidad de denuncias. Cuando una partida que tiene para útiles, materiales, mobiliario se tiene que destinar casi completamente a alimentación al liceo se le quita la posibilidad de invertir en materiales, en cuestiones que tengan que ver con lo estrictamente educativo. Como las partidas son con muy pocas diferencias entre un liceo y otro, todo lo educativo queda en un segundo plano por tener que atender esto. El dato mata al relato. Cualquier autoridad que quiera puede ir a los liceos y ver cómo intentamos desplegar los mecanismos para que los adolescentes tengan que ir a pedir comida, hablo por todos y todas al decir que hacemos las mil y una vueltas para hacer de eso un ambiente ameno, no tenemos un lugar específico como un comedor. En Primaria cuando se llevan las viandas para Secundaria la alimentación que se mide es para un niño no para un adolescente. Se ha planteado en numerosas ocasiones y es terrible que se quiera decir que no hay datos. Se ha denunciado por todas las vías: sindicales, bipartitas, notas desde los liceos. Está ahí la realidad.

Más información sobre la situación de hambre en Secundaria.

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