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Horas después, el mismo domingo 29 de setiembre, fue detenida una pareja en el Volkswagen Bora que se usó para preparar el atentado y uno de ellos resultó ser el primer imputado de los siete que van hasta el momento. La mujer quedó libre ya que no hubo pruebas que la implicaran.
Todavía se mantiene prófugo un hombre que está identificado y los investigadores saben que ha viajado a Argentina en varias oportunidades, según publica este miércoles El Observador.
No hay dudas sobre el autor intelectual
Luego de varios meses de investigación, ya no tienen dudas de que el autor intelectual del atentado fue Sebastián Marset. De los ocho identificados, los dos que lideraron el ataque fueron un expolicía, de 55 años, que conoce a Marset y tiene trato con él, y su hijo, que fue quien viajó a Bolivia y trajo la granada que fue lanzada en el patio de Ferrero.
El hijo del expolicía es Daniel Garaza, de 28 años. Ambos fueron imputados el 8 de octubre; el hijo por asociación para delinquir, atentado agravado y estrago con prisión preventiva hasta el 7 de abril, mientras que al padre se le imputó tráfico interno de armas y municiones y receptación agravada. El arma que se disparó en el patio de la fiscal era de las que utiliza la policía.
A comienzo de enero se realizó una audiencia en la que se extendió la prisión preventiva por 60 días más, puesto que inicialmente había sido fijada hasta el 7 de enero, confirmó su defensor Martín Frustaci.
Garaza hijo venía siendo buscado por agredir a otro hombre en un caso vinculado a drogas y fue detenido por la Jefatura de Policía de Montevideo en la semana posterior al episodio de violencia contra Ferrero. Ahí saltó su posible vinculación con el atentado.
Los allanamientos realizados en su casa permitieron encontrar pruebas que le sirvieron a la fiscalía de Estupefacientes para relacionarlo con los hechos y pedirle a la jueza de Crimen Organizado su imputación. La investigación liderada por la Dirección de Inteligencia encontró también documentos falsificados.
También se logró confirmar que quienes ejecutaron el atentado en la casa de Ferrero fueron tres delincuentes que se trasladaron en la camioneta Great Wall, que luego apareció quemada junto con el tablón por el que subieron a las azoteas para llegar hasta la casa de la fiscal Ferrero. A ellos se sumaron otros dos, que se trasladaron en el Volkswagen Bora y que los asistieron y le hicieron de punteros en el trayecto.
Otros detenidos
Luego del primer detenido el mismo día del atentado, cayeron otros dos que fueron imputados el 3 de octubre como coautor de un delito de atentado agravado y estrago, mientras que el otro recibió el delito de atentado agravado pero como cómplice.
El 1 de noviembre -después del expolicía y el hijo- fue imputado el sexto, un hombre de 27 años que había sido detenido días antes en un operativo de control de rutina de la Guardia Republicana, cuando se trasladaba por Malvín en un auto denunciado como robado. La Policía inició una persecución en la que el infractor intentó deshacerse de celulares que luego fueron recapturados por las autoridades.
Por último, el 14 de noviembre la justicia imputó al último de los detenidos, de 48 años y uno de los autores materiales del ataque. Fue imputado por los delitos de asociación para delinquir en concurrencia fuera de la reiteración, atentado agravado en concurso formal con un delito de estrago. Estará en prisión preventiva hasta el 13 de mayo.