Los ingenieros del proyecto explicaron que la actual central, que se construyó entre los años 1956 y 1960, cuenta con tres grupos generadores, de origen alemán, que ya tienen más de seis décadas de funcionamiento, por lo cual requiere la renovación.
Un proyecto necesario
Alejandro Ruibal, director ejecutivo de Saceem, se refirió a la importancia del contrato para la construcción de este proyecto: “Nos sentimos muy bien trabajando con UTE, una empresa muy profesional que es un ejemplo en el país. Hemos aprendido mucho trabajando para UTE”.
Además, valoró que el agua "es la única energía renovable que se puede almacenar", algo que permiten las represas, por lo cual enfatizó en la importancia de recuperarlas.
También se refirió a la sociedad con Andritz y aseguró la complementariedad de las empresas para llevar a cabo este proyecto: "Vamos a poner los mejores recursos que tenemos, vamos a trabajar en la zona, y a generar cierta actividad en la zona y va a ser una señora obra de ingeniería".
Por su parte, la presidenta de UTE, Silvia Emaldi, destacó que el actual proyecto extenderá por 30 años más la capacidad de generación de la central de Baygorria, que actualmente atiende a unos 75.000 clientes, y, a la vez, incrementará su capacidad de generación en casi un 10 por ciento. "El 50 por ciento de las energías renovables y limpias que tiene el país vienen de estás centrales [en referencia a las tres de Río Negro y la de Salto Grande]".