A la agresión física se sumó un gesto de fuerte carga política. Diversos vídeos y fotos captaron a aficionados argentinos ondeando la bandera de Israel frente al cuerpo técnico egipcio al finalizar el encuentro.
Esta acción fue interpretada como una provocación directa, ya que el entrenador de Egipto, Hossam Hassan, ha sido un firme y público defensor de la causa palestina. Hassan, quien días antes había izado la bandera de Palestina tras la victoria sobre Australia, declaró que "quien no siente compasión por el pueblo palestino no es humano".
La FIFA ante las denuncias
Estos hechos han puesto bajo escrutinio a la FIFA, que aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las denuncias de violencia colectiva. Sin embargo, el organismo ya había abierto una investigación por un incidente de racismo ocurrido en el partido contra Cabo Verde, cuando una aficionada argentina insultó al influencer IShowSpeed, diciéndole en español que "fuera a llorar al zoológico". La FIFA condenó el hecho, afirmando que la Copa del Mundo es una celebración de la unidad y el respeto, y que no dará cabida a quienes socaven esos valores.
Con Argentina ya clasificada para enfrentar a Suiza en Kansas City, la comunidad futbolística espera ver si la FIFA tomará medidas correctivas o emitirá advertencias para evitar que la violencia y el racismo sigan manchando el torneo.