En un clásico vibrante donde el cansancio hizo mella, Maximiliano Olivera personificó el espíritu de Peñarol con un cierre heroico en la última jugada ante Lucas Villalba, evitando la derrota y desatando la euforia aurinegra. A pesar de los calambres, Olivera se lanzó a la pelota en un acto de pura determinación, asegurando un punto que el equipo, según él, "merecía" desde hacía varios clásicos.
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Diego Aguirre, director técnico de Peñarol, no dudó en calificar la acción de Olivera como "espectacular" y la propuso como un "ejemplo de cómo tenemos que jugar", destacando la entrega "a morir" del capitán.
Aguirre y el sentimiento por Peñarol
“En el momento le dije a Juan Verzeri que hay que ponerla como ejemplo de cómo tenemos que jugar. Así lo tenemos que sentir; defendiendo a morir como lo hizo Maxi”
Olivera, por su parte, se mostró conmovido al recordar la pasión de la hinchada, una imagen que lo transportó a su infancia y al sueño de defender los colores de Peñarol. "Lo único que me sale es jugar con la vida ahí adentro, dejar todo, más allá de que a veces puede salir mejor o peor", expresó, reflejando el profundo vínculo que lo une al club y el apoyo constante de Aguirre en sus decisiones.