“El vicepresidente de ellos dijo que era un 57/43 a favor de Nacional. Eso lo tomamos a favor nuestro, lo agarramos con dos compañeros y hablamos con todos de que el partido tenía que ser nuestro, que había que pasarlos por arriba”.
Durante su intervención en Carve Deportiva, el atacante también lanzó una fuerte crítica hacia el entorno mediático y la presión que se ejerce sobre la institución. Batista argumentó que existe una tendencia en la prensa a resaltar las carencias de Peñarol incluso en contextos de éxito ajeno, remarcando que el equipo logró imponerse a un rival que realizó inversiones de gran magnitud. Para el futbolista, el resultado final no solo decantó un título, sino que también trasladó la presión y el cuestionamiento externo hacia el equipo contrario.
Finalmente, el delantero se refirió al futuro del plantel y su deseo de fortalecer el grupo con caras conocidas. En ese sentido, reveló su estrecha relación con Guzmán Rodríguez y Damián García, manifestando su anhelo de volver a compartir vestuario con ambos jugadores. Con la Supercopa en mano, Batista concluyó que la entrega total del equipo fue la clave para inclinar la balanza en una final donde, tras el esfuerzo realizado, el ruido de la crisis cambió de vereda.