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Este domingo, desde las 15 horas, se jugaron de manera simultánea los partidos entre los equipos que más posibilidades tenían de quedarse con el torneo: Nacional y Liverpool.
Nacional enfrentaba a Danubio en Jardines del Hipódromo. El partido empezó mal para los tricolores, ya que a los 6 minutos del primer tiempo el franjeado se puso en ventaja con un gol de Rafael Haller.
Sin embargo, pocos minutos después, Haller fue expulsado por una brutal “plancha” a Camilo Cándido. La ventaja numérica fortaleció a Nacional en el partido, que inclinó la cancha a su favor, aunque no pudo empatar hasta los 61 minutos, con un gol de fuera del área de Franco Fagúndez.
A esa altura parecía que los albos se llevarían puestos a Danubio, pero a los 70 minutos Jonatan Rodríguez tocó la pelota con la mano dentro del área y el árbitro marcó penal. El tiro penal fue ejecutado por Nicolás Rodríguez, que esquinó el balón sobre el ángulo inferior izquierda y marcó el 2 a 1 final con el que Danubio terminó ganando el partido.
Por su parte, Liverpool comenzó con dificultad el partido en Belvedere ante Fénix. Jugó mal los primeros treinta minutos y en los últimos quince empezó a mostrar el fútbol que lo llevó a la punta del campeonato.
Sobre el final del primer tiempo, el juez marcó un polémico penal que, después de varios minutos de revisión VAR, Gonzalo Carneiro ejecutó y anotó, conviritiendo el único tanto del partido.
Durante el segundo tiempo, Liverpool dominó el partido sin pasar zozobra, finalizando el encuentro con la tranquilidad de que en Jardines el resultado le era favorable.
Los de la cuchilla dependían de sí mismos para consagrarse campeones y cumplieron con su objetivo, más allá de lo que sucediera entre Danubio y Nacional.