No hubo cambios importantes en nombres, alguna idea de mayor tenencia de pelota o de juga con extremos, pero poco más para rescatar.
Preparando el equipo
Viera utilizará todos estos días no solo para implementar su idea sino para conformar un once que lo represente en el campo. Ante Cerro y Defensor Sporting el entrenador pudo sacar algunas conclusiones. Primero, no hay dudas que con lo que tiene, Diego Romero es titular como lateral izquierdo y Emiliano Ancheta en el derecho. Juan Cruz de los Santos se viene ganando un lugar como extremo zurdo, mientras que por derecha Lucas Villalba todavía no levanta su nivel, pero las posibilidades que tiene en el banco no son mucho mejores.
Otro que está jugando por debajo de sus posibilidades es Christian Olivera. El volante fue el mejor de Nacional en la temporada pasada pero no logró repetir en este 2025.
Estos son algunos de los apuntes que pudo haber sacado Viera y su cuerpo técnico en estos dos partidos. La otra, y la más importante, es que si el Diente López está bien físicamente y encendido, no hay quien lo pueda sustituir.
Nacional espera tranquilo, esta a 180 minutos de poder salir Campeón Uruguayo algo que no logra hace 2 años. La presión de cuadro grande esta, siempre está. Pero en esta oportunidad es más grande, no solo por el hecho de que hace 2 años no levanta una copa, sino por el mal año que ha tenido.
Tres técnicos, en un año es un mal augurio. Todo lo que pasó en enero cuando primero se manejó que Jorge Bava iba a ser el técnico y después se terminó con la continuidad y posterior salida de Martín Lasarte; la llegada de Pablo Peirano, que hizo un montón de puntos pero fue cesado luego de un pésimo clásico y de dejar pasar infinidad de oportunidades para ganar la Tabla Anual y pelear el Clausura. Ahora, es el turno de Jadson Viera, que lo cacó del CTI (como dijo Perchman) pero todavía le queda un último escalón. En definitiva, muchas desprolijidades en un equipo grande que pretende salir campeón del torneo local, pero sigue vivo y dará pelea hasta el final.