Patrón profesional, su carrera abarca tanto la competencia en regatas como travesías de larga distancia en alta mar. Su aspiración de dar la vuelta al mundo en solitario tiene raíces en su juventud, cuando comenzó a interesarse por las grandes gestas de la navegación oceánica.
En 2024, un problema de salud que derivó en una cirugía a corazón abierto —realizada con éxito— marcó un punto de inflexión en su vida. Esa experiencia lo llevó a replantearse sus prioridades y a tomar la decisión de avanzar sin postergar su sueño.
Para afrontar este desafío, González adquirió “Gryphon”, un Akilaria RC2 de la Clase 40, un velero de competición oceánica que ya ha completado dos circunnavegaciones. Con una preparación exigente por delante, el uruguayo buscará llevar al límite tanto su capacidad como la de su embarcación en una prueba que exige resistencia, estrategia y fortaleza mental.
Su participación representa un hito personal y un hecho inédito para la vela uruguaya, que tendrá por primera vez un representante en esta competencia de alcance global.