En una definición cargada de emotividad en el Estadio Centenario, el Club Atlético Peñarol se consagró campeón de la Supercopa, tras vencer a Nacional en una tanda de penales perfecta. El encuentro, que terminó en empate sin goles tras el tiempo reglamentario y el alargue, sirvió para reafirmar el carácter del equipo dirigido por Diego Aguirre y marcar el rumbo de la temporada 2026.
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Un triunfo a lo Peñarol
El conjunto Carbonero demostró solidez defensiva y jerarquía en los momentos clave. La figura de Sebastián Britos fue fundamental, no solo manteniendo el arco en cero durante los 120 minutos, sino también deteniendo el penal decisivo frente a Juan Cruz de los Santos.
La efectividad fue máxima para los pateadores de Peñarol, quienes no fallaron ni un solo tiro desde los doce pasos, sellando así el primer título oficial del calendario uruguayo.
Reacción carbonera: "Mística sobre favoritismos"
Tras la consagración, el presidente de la institución, Ignacio Ruglio, expresó su satisfacción destacando la importancia de ganar cuando las proyecciones externas no eran favorables. Ante las declaraciones previas que daban como favorito al tradicional rival debido a su continuidad de plantel, Ruglio subrayó la jerarquía histórica del club. Las redes de Peñarol también explotaron, en particular aludiendo a Maximiliano Silvera.
"Te amo Peñarol. 201 veces más grande. Tu eterno padre, cuando no te ayudan", manifestó el mandatario a través de su estado de whatsapp, haciendo alusión a la resiliencia del equipo frente a las dificultades del cierre de la temporada pasada y el valor de este nuevo trofeo en las vitrinas del Mirasol.