El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto a gran escala contra Irán –el segundo en menos de un año y en pleno proceso de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán–, alegando otra vez las amenazas que implica el programa nuclear iraní.
Ataques y petróleo
En los ataques del sábado murieron el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, varios miembros de su familia, así como el secretario del Consejo de Defensa, el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el jefe del Estado Mayor General y el ministro de Defensa.
Ya en el primer día, Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones hacia Israel, además de atacar bases militares de EEUU en varios países de Oriente Medio. Tras confirmarse la muerte del ayatolá Jameneí, el CGRI anunció el comienzo de "la operación ofensiva más brutal" en la historia de las Fuerzas Armadas de Irán contra Israel y las bases estadounidenses.
Según los datos de la Media Luna Roja iraní, los ataques de EEUU e Israel contra Irán han dejado más de 200 muertos y unos 750 heridos.
(Sputnik)