Cuba enfrenta una grave situación económica, marcada por la escasez de productos básicos, una crisis energética derivada de la falta de combustibles y frecuentes averías en centrales eléctricas con décadas de explotación, que provocan prolongados apagones diarios. A esto se suman una elevada inflación, contracción económica y una creciente dolarización, asociadas al impacto de la pandemia de covid-19, el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y dificultades internas en la política económica y monetaria.
Necesidades urgentes
De acuerdo con datos oficiales, la economía cubana se contrajo un 1,1 % en 2024 y acumula una caída del 11 % en los últimos cinco años. En este escenario, la ayuda aprobada por China contempla la adquisición de equipamiento eléctrico y la atención de otras necesidades urgentes.
Durante el encuentro, Hua Xin también informó sobre recientes intercambios entre autoridades de ambos países, incluidos diálogos con el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, y con el enviado especial chino para América Latina y el Caribe, Qiu Xiaoqi. Además, reseñó reuniones con ministros y altos funcionarios cubanos en las que se abordó la situación económica y el estado del sistema electroenergético nacional.
Energía renovable
El diplomático señaló asimismo la decisión del liderazgo chino de ajustar las modalidades de ejecución de proyectos vinculados a donativos en energía renovable, como los 200 MW en energía solar fotovoltaica y la entrega de 5.000 kits de paneles solares para viviendas aisladas, definiendo una empresa ejecutora en coordinación con las autoridades cubanas.
Al recibir al embajador, Díaz-Canel subrayó el buen estado de las relaciones bilaterales y agradeció el respaldo de China, destacando también los avances conjuntos en áreas como la transformación digital, la televisión en alta definición y otras tecnologías, en el marco de una cooperación que ambas partes consideran estratégica.