Según el periódico, funcionarios europeos temen que Trump pueda intentar llevar a cabo tal operación antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Trump caprichoso
El 4 de enero, Trump declaró a la revista estadounidense The Atlantic, que EEUU necesitaba Groenlandia porque la isla estaba rodeada "de barcos chinos y rusos". La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, por su parte, instó a Trump a poner fin a sus amenazas de anexar Groenlandia.
El 5 de enero, Miller reafirmó en una entrevista con la CNN que "Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos para asegurar la región ártica y proteger los intereses de la OTAN", asegurando que "nadie va a luchar contra EEUU por el futuro de Groenlandia".
En diciembre, el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, reafirmó la soberanía y el derecho a la autodeterminación de la isla, en respuesta a las reiteradas declaraciones de Trump.
En este contexto, Nielsen agradeció la cohesión de la población y el respaldo de socios internacionales, enfatizando que las decisiones sobre Groenlandia solo pueden tomarse en la propia isla y reafirmó su compromiso con la libertad de su pueblo, su derecho a la autodeterminación y su futuro.
Bélgica mete la cuchara
Pero la puja sigue. Así lo dio a entender el gobierno de Bélgica que estima que Groenlandia debe ser el escenario de una operación militar de la OTAN como "demostración de fuerza". Así lo declaró el ministro de Defensa belga, Theo Francken.
"El único ganador en esta historia es (el presidente ruso Vladímir) Putin, bebiendo champán en Moscú. Mantengámonos unidos y, junto con la OTAN, llevemos a cabo una operación militar (en la zona de Groenlandia) para enviar una señal inequívoca de fuerza a nuestros enemigos", declaró Francken al canal de noticias belga HLN.
El ministro calificó la cuestión de Groenlandia como vital para la supervivencia de la OTAN.
Groenlandia fue una colonia de Dinamarca, aliado de la OTAN, hasta 1953 y aunque obtuvo autonomía en 2009 para autogobernarse y tomar decisiones independientes en política interna, aún es parte del reino danés.
(Sputnik)