Una estatua provocadora de Donald Trump y Jeffrey Epstein apareció frente al Capitolio
Una intervención artística que tiene como protagonistas al criminal Jeffrey Epstein y Donald Trump fue instalada en Washington
King of the World (rey del mundo) obra del colectivo The Secret Handshake. Trump-Epstein.
Getty
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Una polémica instalación artística apareció esta semana en el National Mall de Washington, muy cerca del Capitolio de Estados Unidos. La obra representa al presidente estadounidense Donald Trump junto al financista Jeffrey Epstein recreando la famosa escena de la película Titanic, en la que los protagonistas posan con los brazos abiertos en la proa del barco.
La escultura, de unos 3,5 metros de altura y pintada de color dorado, fue instalada por un colectivo artístico anónimo conocido como “The Secret Handshake”, que ya había realizado otras intervenciones similares en la capital estadounidense.
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La obra titulada “King of the World” (Rey del mundo) parodia la escena icónica de Titanic: Trump aparece detrás de Epstein, ambos con los brazos extendidos como los personajes Jack y Rose de la película.
Un mensaje político
La instalación forma parte de una serie de obras satíricas que buscan criticar la relación social que existió entre Trump y Epstein, quien fue condenado por delitos sexuales y murió en prisión en 2019. En la base de la escultura hay placas con textos irónicos que comparan su relación con la historia romántica del film y mencionan elementos como viajes lujosos, fiestas y secretos, con la intención de generar debate sobre poder, élites y responsabilidades políticas.
Los artistas señalaron que el objetivo es provocar discusión pública sobre las conexiones entre figuras de poder y el caso Epstein, utilizando el humor y la sátira como forma de protesta política.
Reacciones divididas
La aparición de la estatua generó reacciones inmediatas. Algunos la celebraron por ser una forma de arte político que cuestiona a las élites y la impunidad. Otros la consideraron de mal gusto o una provocación partidaria.
Desde la Casa Blanca se criticó la obra y se la calificó como un ataque político, mientras que los autores defendieron la intervención como parte de la tradición del arte satírico en el espacio público.
No es la primera estatua de este tipo en Washington. En 2025 el mismo colectivo instaló otra escultura llamada “Best Friends Forever”, que mostraba a Trump y Epstein tomados de la mano en el mismo lugar. Aquella obra fue retirada a las pocas horas tras generar polémica. Las reiteradas apariciones de estas esculturas forman parte de una estrategia artística de intervenciones temporales en el espacio público para denunciar las conexiones de figuras de alto perfil con la red de abusos sexuales de Jeffrey Epstein.