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Política Jorge Díaz | política | debate

Desconexión

Jorge Díaz advirtió sobre la distancia entre la agenda política y los "dolores reales de la gente"

El prosecretario de presidencia Jorge Díaz analizó el deterioro del debate público, rechazó el populismo punitivo frente a la inseguridad y defendió reformas clave.

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Durante su participación en el programa televisivo Sin Piedad, el prosecretario de Presidencia de la República, Dr. Jorge Díaz, ofreció una lectura profunda sobre la coyuntura política e institucional del país. En una entrevista enfocada en la gestión gubernamental y la calidad de la discusión pública, Díaz abordó la relación entre el Estado y la ciudadanía, el tono de la confrontación partidaria y los proyectos legislativos prioritarios del Ejecutivo.

La desconexión política y las prioridades ciudadanas

Uno de los ejes centrales planteados por Jorge Díaz radicó en el distanciamiento persistente entre la dirigencia política y las urgencias cotidianas de la sociedad. A su juicio, el sistema político incurre de forma recurrente en el error de volcar sus esfuerzos hacia discusiones internas o corporativas.

"A mí me parece (...) que hay una distancia entre el ciudadano y el político. Me parece que esa distancia se da fundamentalmente porque muchas veces los políticos terminamos encerrados en discusiones sobre temas que solo a los políticos nos importan y que a la gente no le interesan. Los dolores principales de la gente son aquellos que deberían ser nuestros desvelos: la pobreza, la seguridad, la economía, el empleo...".

En este sentido, remarcó el valor estratégico de iniciativas territoriales como el programa "Más Barrio", diseñado para desplegar una presencia estatal articulada (iluminación, transporte, educación y seguridad) en zonas complejas, con el objetivo de resguardar la convivencia comunitaria y evitar que estructuras delictivas ocupen funciones estatales.

Deterioro del debate y la trampa de la "campaña permanente"

Al referirse al clima político actual, Díaz lamentó la consolidación de un estilo de confrontación basado en agravios y descalificaciones personales. Asimismo, advirtió sobre el riesgo de supeditar la acción gubernamental a cálculos exclusivamente electorales:"Si uno está los cinco años cada medida que toma o cada cosa que piensa pensando en campaña permanente, no hay forma, porque no somos nunca capaces de elevar las luces, mirar lejos y resolver en definitiva el problema de los uruguayos; ahí es donde nos alejamos de la gente".

Como ejemplo de gestión enfocada en derechos y no en especulación de votos, citó el proyecto de ley interpretativo enviado al Parlamento para equiparar la condición de nacionales a los ciudadanos legales y naturales. Aclaró que esta iniciativa busca resolver un problema concreto de pasaportes y prevención de la apatridia que afecta a residentes extranjeros, descartando cualquier motivación de interés electoralista.

Seguridad pública: crítica al punitivismo y rechazo al "modelo Bukele"

En el ámbito de la seguridad, el jerarca reconoció el aumento del 13% en los homicidios registrado en los primeros nueve meses del año como un dato negativo y no esperado. Sin embargo, fundamentó su postura contraria a las recetas de endurecimiento penas e incremento sostenido del encarcelamiento.Basado en su trayectoria previa como juez y fiscal, señaló que triplicar la población carcelaria en dos décadas (pasando de menos de 5.000 a más de 17.000 reclusos) no ha resuelto la problemática delictiva.

Frente a las propuestas que apelan al populismo punitivo o al denominado "modelo Bukele", fue tajante:"Yo no me voy a subir al discurso este populista o al discurso demagogo de tratar de imponer un modelo en el Uruguay que es donde sé que a las primeras de cambio se te da vuelta toda la población (...) el delito no es un fenómeno unicausal, es multicausal" remarcó.