El Poder Ejecutivo presentará al Parlamento, el domingo a las 19 hs. el proyecto de Presupuesto Quinquenal. Se trata de un voluminoso documento que incluye unos 700 artículos y una exposición de motivos de alrededor de 300 páginas, que marcará la hoja de ruta de la administración del presidente Yamandú Orsi con la conducción de Gabriel Oddone, ministro de economía.
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La propuesta, elaborada en las últimas semanas con participación de todos los ministerios, fue discutida este sábado en un Consejo de Ministros en Torre Ejecutiva. Tras la reunión, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, ofreció detalles sobre los principales lineamientos de la iniciativa, a la que definió como un presupuesto “audaz”: un plan que reconoce severas restricciones de partida, pero que a la vez busca sostener las 63 medidas de gobierno comprometidas por el Frente Amplio durante la campaña electoral.
Tres ejes estratégicos
Oddone resumió los objetivos del gobierno en tres grandes prioridades: el crecimiento económico mediante la inversión, la reducción de la desigualdad a través del fortalecimiento de la protección social, y la mejora de la seguridad ciudadana. Según explicó, esos ejes orientan la distribución del gasto adicional que se proyecta para el período.
En números, el presupuesto plantea un incremento de 140 millones de dólares en 2026, que escalará progresivamente hasta llegar a 240 millones hacia el final del quinquenio. El 40% de esas partidas se destinará a políticas para la infancia y la adolescencia; 12% a seguridad; otro 12% a salud; cerca de 12% a iniciativas vinculadas al crecimiento económico; y 10% a programas para atender situaciones de vulnerabilidad social. El 14% restante se agrupa bajo la categoría “otros”.
El titular de Economía subrayó que el plan se apoya en tres principios básicos: responsabilidad fiscal, transparencia en el manejo de los recursos y eficiencia en el gasto. “Las asignaciones extra son modestas, pero el diseño obliga a que cada ministerio reoriente sus prioridades internas para cumplir con las metas”, sostuvo.
Obras en el presupuesto
Entre las inversiones previstas aparecen proyectos largamente demandados: la represa de Casupá, una planta potabilizadora adicional en Aguas Corrientes, mejoras en el Hospital Pasteur y la construcción de un nuevo Hospital de la Costa en Canelones.
El rubro seguridad se nutrirá con dos nuevos establecimientos de rehabilitación carcelaria, mientras que la infraestructura vial contemplará el bypass de Tala en ruta 7, la doble vía de ruta 11 y el corredor de carga en ruta 2. Además, el proyecto incluye la creación de una Agencia de Transporte Metropolitano, con el objetivo de ordenar la movilidad en la zona de mayor densidad del país.
Nuevo marco fiscal
Oddone explicó que este presupuesto enfrenta “la restricción fiscal más elevada de un inicio de período de gobierno desde 1995”. Por esa razón, uno de los cambios centrales será la adopción de una nueva regla fiscal: se elimina la que establecía un tope de gasto y se sustituye por un límite a la deuda pública de 65% del PIB.
“Lo que no va a tener es una meta sobre el tope de gasto, porque es redundante y genera confusión. Además, detrás de esa regla hay un componente ideológico que este gobierno no comparte. El gasto público no es intrínsecamente malo”, argumentó el ministro.
El objetivo final es mejorar el resultado fiscal en 1,5 puntos del PIB por año, hasta alcanzar un “equilibrio presupuestal primario” hacia el final del período. La estrategia combinará el mantenimiento del gasto en relación al PIB con un aumento “moderado” de los ingresos, a través de mayor eficiencia recaudatoria y ciertos cambios impositivos.
Cambios tributarios
En materia de impuestos, el proyecto incluye la aplicación en Uruguay del impuesto mínimo global a grandes multinacionales, en línea con acuerdos internacionales ya vigentes. También se prevén ajustes al IRPF para gravar rentas de algunos capitales generados en el exterior.
Otra de las modificaciones relevantes impacta en el régimen de compras en el exterior bajo modalidad express: se aplicará IVA del 22% a los envíos, salvo los provenientes de Estados Unidos, que seguirán amparados en el acuerdo TIFA. Además, se sustituirá el tope actual de tres compras anuales de hasta 200 dólares cada una por un límite de tres operaciones que en conjunto no superen los 800 dólares por persona física.
Consultado por la prensa sobre si estas medidas contradicen la promesa de no aumentar la carga tributaria, Oddone recordó que durante la campaña el Frente Amplio había evitado comprometerse en ese terreno. “Hubiera preferido no introducir cambios, pero el déficit real obliga a tomar medidas”, señaló.
Espejismo fiscal
El ministro fue especialmente crítico con las proyecciones fiscales heredadas. Según explicó, la administración anterior estimaba para 2025 un déficit de 2,8% del PIB, cuando en realidad será de 4,2 o 4,3%. “Durante 2024 vivíamos en un espejismo fiscal. Yo mismo lo vivía. Sabía que el resultado no iba a ser 2,8, pero, nunca pensé que sería 4,2”, confesó.
Ese desajuste, insistió, vuelve imprescindible rediseñar la regla fiscal y sostener un sendero de consolidación que otorgue credibilidad a los compromisos del gobierno.
Trámite parlamentario
El proyecto será entregado formalmente a la vicepresidenta Carolina Cosse este domingo 31, aunque ingresará al Parlamento el 1° de setiembre. A partir de allí se abrirá una intensa discusión legislativa que comenzará con la comparecencia de Oddone y su equipo económico ante la comisión de Diputados el viernes 5.