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Política Sebastián Marset | narco | Bolivia

El fantasma que sobrevuela la región

Marset: ¿el capo narco más buscado o el más protegido?

El vicepresidente de Bolivia advirtió que Sebastián Marset está en Santa Cruz, pero allí no lo buscan, lo protegen. El año pasado estuvo en Paraguay negociando su entrega, pero no aceptaron, como pasó en Uruguay en 2023.

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Las versiones de que Sebastián Marset está instalado en Bolivia ya no son solo informaciones de inteligencia que se filtraron desde el año pasado. Son acusaciones del vicepresidente de ese país, Edmand Lara, quien afirmó días atrás que el prófugo narcotraficante “se encontraría oculto en un condominio del Urubó”, la zona más exclusiva de Santa Cruz de la Sierra.

El uruguayo estaría protegido por un capitán de la Policía cruceña, que “se ha convertido en su mano derecha”, aseguró Lara.

Por ese motivo, el vicepresidente boliviano exhortó al comandante general de la Policía boliviana y a todos los jefes policiales de las diferentes unidades, como la FELCN, Interpol y la FELCC, a que “procedan a realizar operativos en el Urubó con la finalidad de corroborar la información que se tiene respecto a que el narcotraficante Sebastián Marset se encontraría en esa zona”, de Santa Cruz, de la que, justamente, se escapó a fines de julio de 2023, burlando un megaoperativo con 2500 efectivos montado para su captura. El fracaso de ese operativo reveló el nivel de protección con el que contaba el narcotraficante, presuntamente buscado por varios países de la región.

Que una alta autoridad como Lara exija públicamente “operativos urgentes” y a su vez admita que en esa zona de Santa Cruz de la Sierra “hace mucho tiempo” no se realizan allanamientos, revela el profundo nivel de corrupción política y policial que está instalado en Bolivia, brindando impunidad a grandes capos del crimen organizado.

Las declaraciones del vicepresidente de Bolivia vuelven a poner en evidencia una incómoda realidad para las fuerzas de seguridad de ese país y la región: a pesar ser uno de los narcotraficantes “más buscados” de Sudamérica y desde mayo del año pasado también de Estados Unidos (EEUU), el uruguayo, como dijo en una de sus últimas comunicaciones públicas, es un “fantasma” que nadie puede -o quiere- atrapar -vivo-, y que se traslada por el continente sin mayores inconvenientes.

Yo puedo estar hoy acá, mañana en Paraguay, luego otro día en Bolivia, otro día en Colombia, donde sea”, dijo Marset en octubre del año pasado en un video rodeado de soldados del Primer Comando de la Capital (PCC), luego de que su exsocio, Erland Ivar García, alias “el Colla”, denunciara que Marset estaba en un condominio de Urubó y que su exesposa (junto a un guardaespaldas) había sido secuestrada por un grupo comando en el que estaba el propio narco uruguayo.

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Marset presume ser líder de Sintonía Paraguay del PCC.

Marset presume ser líder de Sintonía Paraguay del PCC.

Las contradicciones de los ministros de Bolivia, Paraguay y Uruguay

Esta semana, el ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera, relativizó la información sobre la presencia de Marset en Bolivia, alegando que la declaración pública de Lara tiene que ver con la mala relación entre el vicepresidente y el presidente Rodrigo Paz. "No descarto que esta vez tenga un componente político para exponer que la Policía no está haciendo su trabajo”, manifestó Riera.

Curiosamente, en octubre del año pasado, tras la penúltima aparición pública de Marset (en diciembre brindó una extensa entrevista al medio paraguayo Mega TV), Riera afirmó que era “un hecho” de que Marset se encontraba en territorio boliviano, y aseguró que las fuerzas de seguridad lo estaban “cercando”, debido a que, con la llegada de un nuevo gobierno -afín al regreso de la DEA al país- la Policía boliviana tenía que hacer “méritos para sobrevivir”, mencionó el ministro paraguayo.

Riera recordó en ese momento que desde hace tiempo se sostenía la tesis de que el capo narco uruguayo estaba en ese país, lo que incluso generó diferencias públicas con el entonces ministro boliviano de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien se excusó luego de que Marset y su familia se escabulleran de Santa Cruz de que el prófugo y su clan escaparon del país porque “llegaron tarde y se fue a Paraguay”.

Por esos días, en dicho país terminaba la gestión de Federico González y asumía como nuevo ministro del Interior del gobierno de Santiago Peña, Enrique Riera.

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Heber y Riera.

Heber y Riera.

Acá (en Paraguay) nunca lo encontramos, desplegamos tropas, hicimos controles, se habló con migraciones, revisamos cámaras, nunca pudimos probar que estuvo acá”, afirmó Riera, quien aseveró que, antes de la fuga de Marset de Bolivia, había recibido información (el 16 de junio de 2023, en una reunión del Mercosur) por parte del exministro del Interior, Luis Alberto Heber, de que el narcotraficante uruguayo estaba viviendo en Santa Cruz de la Sierra.

En agosto de 2023, el viceministro del Interior de Bolivia, Jhonny Aguilera, visitó Montevideo para reunirse con Heber, y en una conferencia conjunta de las jerarquías policiales, Aguilera osó decir que a Marset le estaban “pisando los talones”.

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Jhonny Aguilera y Jhonny Diego (exsubdirector de la Policía)

Jhonny Aguilera y Jhonny Diego (exsubdirector de la Policía)

Sobre el paradero de Marset tras escapar de Bolivia en 2023, "tenemos presunciones muy fuertes de que finalmente terminó yendo a Uruguay", advirtió el ministro del Interior paraguayo a la radio Universo 970, en julio de 2024.

Por ese entonces el ministro del Interior ya no era Heber (sino Nicolás Martinelli), quien renunció en octubre de 2023 tras el escándalo que rodeó la entrega del pasaporte a Marset que lo liberó de Dubái a fines de 2021, cuando muchos aún “no sabían quién era Marset”. No así la Policía uruguaya, fundamental en informar a sus pares guaraníes de las actividades del narcotraficante desde 2019 en Paraguay, pero proactiva a la hora de entregarle inmunidad, cuando el decreto n° 232/014 permitía la oportunidad de entregarle un pasaporte por única vez para que vuelva a Uruguay, donde su grupo (Primer Cártel Uruguayo) ya era investigado por varios casos de narcotráfico, por el atentado a la sede de la Brigada Antidrogas del Prado y un día después de eso la amenaza a la fiscal de estupefacientes Mónica Ferrero.

El mensaje a Ferrero decía: “Estamos un poquito enojados, como ve, con la parte de narcóticos. Ya les dimos un pequeño susto para que vean que no les tenemos miedo. Queremos que nos respeten ustedes para que nosotros los podamos respetar. A partir de ahí, no va a haber atentados ni contra las entidades a cargo de usted, ni contra usted. Si siguen haciendo las cosas difíciles para nosotros, vamos a ser un poquito más duros. Si ustedes flexibilizan, nosotros también lo haremos”.

Es menester recordar que entre fines de 2019 y los primeros meses de 2020 fue el semestre en el que se incautaron más toneladas de cocaína en territorio uruguayo.

Marset ofreció entregarse en Uruguay y en Paraguay, pero no aceptaron

Tras la espectacular fuga de Marset de Bolivia, que causó un gran revuelo regional, su defensa evaluó que éste se entregara a la Justicia uruguaya como autor intelectual de ambos crímenes (atentado y amenaza). De hecho, hubo conversaciones entre sus abogados y el fiscal a cargo de esa investigación, Diego Pérez, quien condenó a más de 20 personas por el ataque y la amenaza a Ferrero.

El plan de Marset era una entrega en etapas con el objetivo de que sus familiares y él en última instancia comparecieran en Uruguay y evitaran ser detenidos en Paraguay, el único país en el que son requeridos por narcotráfico. Sospechaban que de allí serían entregados a EEUU, por la intervención directa de la DEA en el Operativo A Ultranza Py, la megacausa que involucra al clan Marset en una importante organización criminal junto al clan liderado por Miguel Ángel Insfrán.

Sin embargo, desde la Fiscalía indicaron que, si Marset y sus familiares llegaban a Uruguay, se los iba a extraditar a Paraguay, puesto que no tenían ninguna causa abierta en su contra. Consultado por ese tema, el entonces fiscal de Corte, Juan Gómez, manifestó a fines de 2023: "El Gobierno no negocia con narcotraficantes".

Esa misma expresión utilizó el fiscal general del Estado de Paraguay, Emiliano Rolón, quien admitió, en diálogo con el medio local ABC, que se reunió con abogados de Marset, quien, a cambio de que miembros de su familia queden fuera de los procesos judiciales en el país, aseguraba que “estaba dispuesto a entregarse”.

Al respecto, el ministro del Interior guaraní aseveró que el Gobierno de Paraguay estaba dispuesto a una eventual entrega de Marset, pero “sin condiciones”. “Yo creo que él tiene, como todos, derecho legítimo a la defensa. Que se presente, que rinda cuentas ante la Justicia y sin condiciones. Lo único que podemos garantizar es su absoluta seguridad”, señaló Riera, quien remarcó que la Policía paraguaya “lo va a seguir buscando de mañana, tarde y noche”, aunque no supo explicar cómo Marset estuvo en territorio paraguayo en medio de las negociaciones que no prosperaron.

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Agencias antidrogas manejan la hipótesis de que Sebastián Marset está de nuevo en Sudamérica.

Agencias antidrogas manejan la hipótesis de que Sebastián Marset está de nuevo en Sudamérica.

Creo que vivo no les sirvo porque sé mucha cosa, arrastraría a muchos conmigo. Me prefieren muerto”, concluyó Marset en un picante comunicado que mandó a los medios amenazando con contar detalles de la narco corrupción en Bolivia y Paraguay.

No obstante, en Asunción se llevan a cabo los juicios por A Ultranza Py, causa por la cual está presa su expareja, Gianina García Troche, varios de sus socios y los colaboradores más cercanos de la organización que lideró entre 2019 y 2022.

Más allá de que las acusaciones fiscales contra varios personajes clave como el senador Erico Galeano y su principal socio “Tío Rico” Insfrán fueron robustecidas en los últimos meses por las declaraciones de varios de los testigos, una noticia que surgió la semana pasada del otro lado del océano Atlántico podría ser un antecedente beneficioso para lo que pueda pasar en los próximos meses con la causa más grande contra el crimen organizado en la historia de Paraguay.

Un tribunal español absolvió a todos los acusados en un importante caso de cocaína, cuestionando la confianza de los datos telefónicos encriptados de la red Sky ECC (la misma que era utilizada por la organización de Marset e Insfrán).

El tribunal consideró que la falta de acceso a los datos sin procesar violaba el derecho a un juicio justo, ya que la Policía sólo proporcionó extractos filtrados sin datos originales del servidor. Esta decisión de la Justicia española cuestiona la validez de los procesos de Sky ECC en toda Europa, donde muchos casos se basaron en mensajes cifrados no verificados como prueba principal, a pesar de la ausencia de drogas incautadas o pruebas que las corroboraran.

Uruguay y Marset: una compleja relación a distancia

El atentado que sufrió, en la madrugada del pasado 28 de setiembre, la fiscal de Corte, Mónica Ferrero, conmocionó a todo el sistema político y judicial nacional.

Tras la última detención de un hombre, realizada hace dos semanas, desde la Policía confirmaron lo que sospechaban: Marset fue el autor intelectual del atentado. En principio, las autoridades presumieron que el ataque había sido ordenado por el narcotraficante Luis Fernando Fernández Albin socio de Marset y líder de “Los Albín” de Cerro Norte como represalia por la incautación de un cargamento de dos toneladas de cocaína, el 3 de agosto de 2025 en Punta Espinillo.

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Luis Fernando Fernández Albín extraditado de Argentina a Uruguay.

Luis Fernando Fernández Albín extraditado de Argentina a Uruguay.

El “Flaco” Albín, según estima la Fiscalía de Estupefacientes de 1° Turno (antes encabezada por Ferrero), a cargo de la fiscal Angelita Romano, lideraba una banda local que era la encargada de la logística y el traslado de grandes cargamentos de cocaína que llegaban a Uruguay en las avionetas de la organización de Marset.

La Fiscalía investigaba a Fernández Albín al menos desde 2020 tras el atentado a la Brigada Antidrogas y la amenaza a Ferrero, luego de que, con la ayuda de la Policía, se realizara un "organigrama" de grupos vinculados a Marset en territorio nacional.

El lugarteniente de Marset había sido condenado por el atentado a las oficinas del INR en diciembre de 2024, en el que dos personas en una moto dispararon contra la fachada y dejaron un mensaje para el entonces director Luis Mendoza: "Mendoza, los presos se respetan". Pero, tras estar pocos meses en prisión, Fernández Albín logró instalarse en Buenos Aires, donde finalmente fue detenido en noviembre del año pasado, con la ayuda de la DEA, Interpol y la Policía Federal argentina.

Según informó el periodista Gabriel Pereyra, los investigadores presumen que, tras perder la carga, el “Flaco” viajó a Bolivia a reunirse con Marset para buscar “arreglar” la pérdida de casi 2.000 kg de cocaína que sufrió la organización, a mediados del año pasado, en Punta Espinillo.

Droga
La droga incautada en Punta Espinillo.

La droga incautada en Punta Espinillo.

En ese momento, “fuentes del Gobierno dijeron que los servicios de Inteligencia manejan como la hipótesis más firme que Marset se encuentra en Bolivia, protegido por mafias locales y por el Primer Comando de la Capital brasileño en la frontera entre ambos países”, informó Pereyra en un noticiero de la Radio Sarandí. De acuerdo con las mismas fuentes, Marset estaría utilizando actualmente un sistema de comunicación israelí con alta encriptación, para no ser detectado.

No obstante, la hipótesis de que el atentado contra Ferrero fue ordenado directamente por Marset, sin la intermediación de Fernández Albín, empezó a sonar con fuerza luego de que fuera arrestado un expolicía de 55 años (cercano a Marset) y su hijo de 28 años, llamado Daniel Garaza, como los principales responsables del atentado contra la casa de la fiscal de Corte en Jacinto Vera.

Según la investigación, el joven Garaza también viajó a Bolivia para reunirse con Marset y habría regresado al país con varios elementos, entre ellos la granada que fue utilizada la madrugada del atentado. Asimismo, se comprobó que una de las armas incautadas al policía retirado fue la utilizada para balear la casa de Ferrero.

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Auto robado que utilizaron los Garaza para el atentado.

Auto robado que utilizaron los Garaza para el atentado.

Para la Policía local, las declaraciones de estos hombres son contundentes a la hora de señalar que el atentado a la fiscal de Corte fue ideado por Marset desde Bolivia. No obstante, como viene pasando desde hace más de un lustro, la Fiscalía no avanza contra el prófugo uruguayo más conocido, a pesar de que las detenciones de Fernández Albín y Luis Alberto “Betito” Suárez sugieran lo contrario.

A cuatro meses del atentado contra Ferrero que conmocionó a todo el país, y luego de las detenciones de dos de los principales criminales locales vinculados a Marset, la noticia de que el ministro del Interior Carlos Negro se trasladaba solo por el Cerrito de la Victoria (uno de los tantos barrios conflictivos a nivel delincuencial de la capital uruguaya), genera serias dudas acerca de la rigurosidad y seguridad con la que se maneja el número de la Policía frente al ascendente crimen organizado.

Las contradicciones entre los discursos y las acciones que se llevan a cabo para enfrentar al narcotráfico merecen un análisis más profundo acerca de una guerra, que no solo el ministro del Interior uruguayo sostiene que está perdida; sino que el sistema perverso, manejado desde los principales mercados, requiere de esporádicas incautaciones (a base de traiciones narco) para que la narrativa prohibicionista todavía parezca verosímil, y a la vez utilitarias para que las organizaciones controlen los precios y eliminen competidores.

En un orden mundial que tuvo giros drásticos en los últimos meses -muchos vinculados al presunto combate al narcotráfico por parte de EEUU- hay algo que no ha cambiado: Sebastián Marset sigue prófugo, operando y con protección policial.

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