Entre los puntos más graves se destaca el "desmantelamiento" de la farmacia, denunciado desde 2024 y ratificado en 2025 en dos instancias bipartitas.También remarcan la “falta persistente de recursos humanos en todos los sectores”, lo que ha provocado sobrecarga, enfermedades y desgaste entre el personal. “La única respuesta institucional ha sido ‘no hay presupuesto’”, denunciaron.
Otro eje de las críticas apunta a la gestión de estudios clínicos que, según señala la proclama, se tornó más ineficiente a partir de los nuevos procedimientos de compra, lo que incrementa los tiempos de espera en patologías que requieren atención urgente. A su vez, observan que, mientras se recorta en atención directa, se destinan sumas elevadas a contrataciones externas, incluso cuando existen profesionales capacitados dentro del BPS. “¿A qué intereses se está respondiendo con este tipo de decisiones?”, cuestionan.
También denuncian la ausencia de contrataciones permanentes, señalando que hay suplentes que cubren cargos estructurales desde hace más de siete años, y cargos gerenciales subrogados que se volvieron permanentes de hecho. En cuanto al acceso a especialidades como psiquiatría, remarcan que el hecho de que “usuarios hagan fila desde las 4:00 AM para conseguir un turno es un reflejo inaceptable del abandono estructural”.
Por otro lado, afirman que el deterioro del área de salud del BPS es sostenido y que el nombramiento de Crenadecer como centro de referencia nacional no implicó mejoras reales.
Otra de las denuncias es la ausencia de criterios de inclusión claros y de garantías tanto para el trabajo profesional como para la atención digna de los usuarios.
La profunda crisis del BPS
La presidenta de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS), Karina Sosa, explicó a Caras y Caretas que el conflicto en el Crenadecer forma parte de una crisis más amplia que atraviesa todo el Banco de Previsión Social, particularmente en el área de salud. Confirmó que desde 2018, el organismo viene sufriendo un progresivo recorte de personal, con una política de eliminación de vacantes que, aunque no debía aplicarse a salud, terminó afectando a este sector de forma directa. “Tenemos un problema de falta de personal que se ha profundizado en los últimos seis años”, indicó.
Sosa sostuvo que esta reducción tiene consecuencias concretas sobre la atención a niños y niñas con enfermedades raras o defectos congénitos. “La ley de asignaciones familiares le daba cobertura a todos los chiquilines que nacían con estas problemáticas, pero esa atención se fue diluyendo en el tiempo”, advirtió. En su análisis, el debilitamiento de Crenadecer responde a una intención de derivar pacientes hacia mutualistas, lo cual fragmenta la atención. “Lo que quiere el BPS es derivar al prestador de cada afiliado para no tener que atenderlos acá en Montevideo, lo cual implica no tener una atención integral”, explicó.
La presidenta de ATSS subrayó que la situación en salud debe tratarse con urgencia porque involucra a una población extremadamente vulnerable. “En salud tú tienes una población mucho más vulnerable que en el resto, entonces se tiene que priorizar”, afirmó. Advirtió que hay pacientes que requieren atención personalizada y especializada, y que no se puede improvisar en la entrega de medicamentos ni en la cobertura de personal: “En la farmacia de estos pacientes tenemos un solo funcionario, si se enferma o toma licencia, no hay relevo”.
También cuestionó los convenios que el BPS mantiene con otras instituciones, como ASSE y el Fondo Nacional de Recursos, ya que muchas veces no incluyen el financiamiento correspondiente. Según explicó, en algunos casos el BPS termina cubriendo gastos de recursos humanos y materiales sin recibir aportes equivalentes, lo que tensiona aún más el presupuesto.
Medias sindicales
Con respecto a las respuestas de las autoridades, la dirigente sindical indicó que la ATSS mantiene un diálogo “sano” con el nuevo directorio, pero que aún no hay soluciones de fondo. Destacó positivamente la reciente eliminación del cargo político de director técnico de salud, subrayando que eso “representa unos 500.000 pesos por mes”. Y añadió: “Aspiramos a que el área de salud del BPS tenga presupuesto suficiente, pero que también aporten aquellos organismos que tienen vinculación con el BPS”.
Consultada por las medidas sindicales que evaluarán si la falta de respuestas continúa, Sosa recordó que este miércoles se dhirieron al paro de la mesa de entes y que el 12 de agosto se sumarán al paro convocado por el Pit-Cnt, peor manifestó que el sindicato no planea extender nuevas medidas de paro por el momento, dado el impacto que tendría en los usuarios. “Estamos hablando de la vida de las personas, no estamos hablando de si sale o no sale una jubilación. Las dos situaciones tienen su problemática, pero una es irreparable en términos concretos”, remarcó. No obstante, alertó que si no hay respuestas inmediatas, podrían evaluarse nuevas acciones. “Las medidas sindicales que podemos tomar no pueden afectar a una población que ya es rehén de un problema económico de un modelo que se viene aplicando hace mucho tiempo y que se profundiza cada vez más”, concluyó.