La construcción de este catamarán, que fue botado el pasado mes de mayo, entra ahora en una fase final de pruebas exhaustivas antes de su entrega definitiva y posterior traslado a Sudamérica. El plan operativo prevé que la unidad cubra las rutas entre Uruguay y Argentina, integrando paradas estratégicas en tierra diseñadas específicamente para la recarga eléctrica del sistema. Este despliegue no solo redefine los estándares operativos de las naves tipo ro-ro, sino que también impulsa el desarrollo de nuevas infraestructuras portuarias de carga de alta potencia en ambas márgenes del río.
Robert Clifford, CEO de Incat, destacó que los resultados obtenidos simbolizan un cambio de paradigma para la industria naval global. Según el directivo, este proyecto demuestra que la combinación de un diseño avanzado y tecnologías de almacenamiento de energía de última generación puede liderar el camino hacia soluciones de bajas emisiones a gran escala. Con la llegada del "China Zorrilla", Uruguay y la región se posicionan a la vanguardia de la electrificación marítima, abriendo escenarios de desarrollo para rutas comerciales de cero emisiones que servirán de modelo para futuras iniciativas internacionales.
(Con información de Puente de Mando)