Tras el cierre de un diciembre marcado por un clima con altas temperaturas, los principales organismos meteorológicos proyectan una primera quincena de enero con mayor variabilidad térmica en Uruguay. Según los datos del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y el centro meteorológico brasileño Metsul, el país experimentará un alivio significativo en los primeros días del mes antes de retomar la tendencia al calor estival.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Un respiro del calor extremo
Para este primer fin de semana de enero, se confirma el ingreso de una masa de aire más fresco que pondrá fin a la reciente ola de calor. Metsul destaca la llegada de un frente frío que provocará un descenso de temperatura inusual para la época, especialmente en las zonas costeras y el sur del país.
Se esperan mañanas y noches frescas, con mínimas que podrían descender hasta los 13°C en zonas rurales del interior, mientras que las máximas en Montevideo y el Este se mantendrán en un rango agradable de entre 22°C y 25°C hasta el lunes 5 de enero.
Ascenso gradual y estabilidad
A partir del martes 6 de enero, los modelos meteorológicos indican un cambio en la circulación de los vientos, lo que favorecerá un ascenso paulatino de las temperaturas.
-
Mediados de semana: Se prevé el retorno del calor intenso, con máximas que volverán a superar los 33°C en el área metropolitana y alcanzarán los 36°C en el litoral oeste y el norte del país.
Precipitaciones: La probabilidad de lluvias significativas se mantiene baja para la primera semana. Inumet señala que el tiempo se mantendrá mayormente estable, con cielos claros a algo nubosos, lo que favorecerá la actividad turística en los balnearios.
Perspectivas para la segunda semana
Hacia el cierre de la quincena (entre el 10 y el 15 de enero), la atmósfera ganará mayor inestabilidad. Se estima una mayor acumulación de humedad que podría derivar en episodios de tormentas aisladas y chaparrones costeros, típicos de la temporada de verano.