«Históricamente, salvo muy pocas excepciones, han sido representantes de grandes cámaras», afirmó.
Una representación para las pequeñas empresas
Álvarez explicó que su propuesta apunta a dar voz a las micro y pequeñas empresas, los monotributistas y los trabajadores que desarrollan actividades por cuenta propia. Según indicó, la lista busca representar a quienes conocen de primera mano las dificultades cotidianas de sostener un emprendimiento.
La candidata destacó que la Asociación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (ANMYPE) resolvió respaldar su postulación y que integrantes de esa organización también participan en la conformación de la lista.
Para Álvarez, la presencia de personas que trabajan en pequeños emprendimientos puede contribuir a despertar el interés de un sector empresarial que, según su percepción, no siempre se siente convocado a participar en estas elecciones.
«Al ver un tallerista en la lista, al ver el que tiene un monotributo en la lista, le va generando y se va despertando», señaló durante la entrevista.
También sostuvo que la falta de información sobre las elecciones y las dificultades para conocer a los candidatos contribuyen al desinterés. A su entender, cuando los empresarios no identifican a una persona que conozca su realidad, pueden sentir que su participación no tendrá un efecto concreto.
Álvarez afirmó que su campaña se desarrolla sin respaldo de partidos políticos ni de grandes organizaciones empresariales y que se apoya en el contacto directo con los potenciales votantes.
Los pequeños productores rurales también reclaman representación
Otro de los ejes de la candidatura es la inclusión de los pequeños productores rurales, un sector que, según Álvarez, no debe confundirse con los grandes propietarios de tierras.
La candidata señaló que en el campo conviven realidades económicas muy diferentes y que muchos productores de pequeña escala también necesitan que sus particularidades sean consideradas en el ámbito de la seguridad social.
«No todos los rurales están representados, ni todos tienen 150 mil hectáreas», afirmó.
Álvarez explicó que su vínculo con el sector rural también está relacionado con su participación en una sociedad de fomento rural. A partir de esa experiencia, destacó la importancia de las organizaciones que trabajan en las comunidades para resolver necesidades colectivas.
Mencionó como ejemplos las iniciativas vecinales para crear espacios deportivos, coordinar servicios y organizar soluciones para problemas cotidianos. Según explicó, estas organizaciones cumplen una función comunitaria que merece ser reconocida y tener representación.
La candidata sostuvo que la lista incorporó a integrantes vinculados a ese ámbito y destacó la importancia de que los pequeños productores rurales puedan participar en la representación empresarial del BPS.
Qué se elige el 22 de noviembre
Durante la entrevista, Álvarez recordó que las elecciones de directores sociales permiten elegir representantes de distintos colectivos en el directorio del Banco de Previsión Social.
El organismo cuenta con siete integrantes: cuatro designados por el Poder Ejecutivo y tres representantes sociales elegidos directamente, correspondientes a los trabajadores activos, los jubilados y pensionistas y el sector empresarial.
La candidata defendió la importancia de esta instancia electoral y consideró que permite a cada colectivo contar con una voz propia en la institución.
De cara a la votación del 22 de noviembre, su propuesta se centra en ampliar la representación de las micro y pequeñas empresas, los monotributistas y los pequeños productores rurales, con el argumento de que sus necesidades no siempre coinciden con las de las grandes empresas.