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Sociedad protocolo | Facultad de Medicina | violencia de género

Responsabilidad colectiva

Tobilleras y custodias policiales: el protocolo que definió la Facultad de Medicina

Facultad de Medicina aprobó un protocolo para actuar ante medidas cautelares por violencia de género, con pautas para custodias policiales y tobilleras.

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La Facultad de Medicina (FMED) aprobó un protocolo para actuar ante estudiantes y funcionarios que tengan medidas cautelares de protección dictadas por la Justicia en casos de violencia basada en género. La normativa establece cómo deberá proceder la institución cuando las personas involucradas concurran a la facultad bajo custodia policial o porten dispositivos de monitoreo electrónico.

La definición surgió luego del intento de femicidio ocurrido el 1° de setiembre en el anexo de la Facultad de Medicina. A partir de ese episodio, la Jefatura de Policía de Montevideo asesoró al Decanato y a la Asociación de Estudiantes de Medicina (AEM) en materia de seguridad, revisión de protocolos y mecanismos de denuncia.

Según explicó Richard Gutiérrez, director departamental de Violencia Doméstica y de Género, las autoridades de la Facultad convocaron a la Policía para participar de reuniones de trabajo con “perspectiva de género”.

Qué hará la Facultad ante una custodia policial

El protocolo establece que la Facultad de Medicina no puede sustituir a la Justicia ni a la Policía en la determinación o ejecución de las medidas de protección. Su función será facilitar que estas se cumplan dentro del ámbito universitario.

En el caso de personas que concurran a la institución bajo custodia policial, se diferencian dos situaciones: cuando la Facultad fue notificada previamente y cuando la persona se presenta sin que exista un aviso previo.

Si existe una comunicación anticipada, se procurará que la información llegue al Decanato, que deberá realizar las coordinaciones necesarias para asegurar el cumplimiento de las medidas cautelares.

En cambio, si no hubo notificación y la persona llega a la facultad acompañada por policías, el personal de vigilancia deberá tomar los datos de los efectivos y comunicar inmediatamente la situación al Decanato, que realizará las coordinaciones correspondientes con el Ministerio del Interior y la Justicia que intervenga en el caso.

El protocolo es explícito al señalar que “bajo ninguna circunstancia” se podrá exigir que una persona que cuenta con medidas cautelares de protección quede sin la protección policial dispuesta por la Justicia.

Además, los funcionarios de la Facultad no deberán determinar por sí mismos si existe un incumplimiento de una medida judicial. Tampoco podrán obstaculizar, demorar o impedir la actuación de los policías asignados.

Los policías podrán ingresar con sus armas reglamentarias

Otro de los puntos establecidos refiere al ingreso de los efectivos policiales que acompañen a una persona bajo custodia. La normativa señala que podrán ingresar con su arma reglamentaria y que el personal de la Facultad no deberá imponer obstáculos adicionales.

La información que se intercambie entre la Universidad, la Policía y la Justicia deberá limitarse a aquella necesaria para garantizar el cumplimiento de las medidas. El protocolo establece que no se podrán solicitar datos adicionales ni divulgar la información, dado que “el carácter de la situación es reservado”.

Qué establece el protocolo para las personas con tobillera

La Facultad también fijó pautas específicas para quienes tengan dispositivos de monitoreo electrónico, conocidos como tobilleras.

En estos casos, la persona no estará obligada a informar su situación a la institución si no lo considera necesario. Si la Facultad toma conocimiento de la existencia del dispositivo, no deberá solicitar que sea retirado, apagado o manipulado.

El protocolo establece que la persona deberá poder conservar la tobillera y el intercomunicador durante su jornada laboral y sus actividades académicas, incluidas clases, parciales y exámenes.

Además, la Facultad no deberá obstaculizar el funcionamiento del sistema de monitoreo ni divulgar entre estudiantes, docentes, funcionarios o terceros la existencia del dispositivo o la situación personal de quien lo utiliza.

La persona que porte una tobillera deberá poder desarrollar normalmente sus actividades de estudio o trabajo, siempre dentro de las condiciones establecidas por las medidas judiciales.

La normativa concluye reafirmando el compromiso de la Facultad de Medicina con la erradicación de conductas vinculadas a la violencia, el acoso y la discriminación, y señala que acompañar y disponer medidas de protección para integrantes de la comunidad universitaria que cuenten con medidas cautelares judiciales constituye una responsabilidad colectiva.