Aquella movilización fue el punto de partida de un proceso de articulación más amplio. “Después se empezaron a juntar las organizaciones sociales, cerca de 40 organizaciones, también el Pit-Cnt, Fucvam, la FEUU, el Frente Amplio, Unidad Popular”, enumera Vignolo. De ese encuentro surgió una declaración conjunta, el Manifiesto por la Paz, firmado por decenas de organizaciones de distintos ámbitos.
Ese manifiesto expresó una posición política común frente a la agresión imperialista y abrió un camino de acción. “De ahí surge la necesidad de generar un espacio para analizar y discutir la violación del derecho internacional cometida por el imperialismo norteamericano”, explicó Vignolo. Ese espacio es el seminario “Agresión Imperialista en Venezuela, retos y desafíos del derecho internacional”, que se realizará este jueves 29 en el Paraninfo de la Universidad de la República.
El seminario antecede al festival y constituye su marco político e intelectual. Allí participarán autoridades universitarias, dirigentes sindicales, representantes de organizaciones sociales y juristas internacionales de reconocido prestigio, como Claudia Roca (Argentina), Enrique Santiago (España) e Ismael Blanco (Uruguay), además del presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, y el cónsul de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone.
Para los organizadores, la reflexión debe dialogar con la sensibilidad colectiva, y allí entra en juego la cultura. “Después de ahí, el día viernes, se realizará el festival por la paz”, explicó Vignolo. “Canto y Poesía por la Paz pretende ser el arranque de varios festivales que se repitan en la región, convocando al mundo a la paz y evitando las guerras. Creemos que la cultura tiene mucho para aportar, para hacer un llamado de atención a toda la sociedad, para que estemos atentos y vigilantes, para frenar esta embestida contra Sudamérica. No somos el patio trasero de nadie. La Doctrina Monroe, en pleno siglo XXI, es inaplicable”.
Uno de los aspectos que más destaca nuestro entrevistado es la respuesta del campo artístico. “Nos ha sorprendido gratamente la inmensa cantidad de artistas que han manifestado su adhesión y sus ganas de participar”, cuenta Vignolo. La convocatoria superó ampliamente las posibilidades logísticas del evento.
Cubaguayo y el arte como trinchera política
Precisamente Caras y Caretas consultó a Marcel Cabrera, más conocido como Cubaguayo, quien integra la grilla del festival junto a otros destacados artistas nacionales e internacionales. Su participación en Canto y Poesía por la Paz responde a una concepción del arte como herramienta política, pedagógica y de resistencia.
“Lo primero que me motivó a participar es que se trata de un festival organizado con el objetivo de preservar la paz en nuestro continente y también de denunciar los últimos acontecimientos en los que el imperio de Estados Unidos busca expandirse hacia nuestra región. Eso es una violación flagrante de los derechos humanos y de la soberanía de nuestro continente”, afirmó Cubaguayo.
Para el rapero y también escritor, el momento histórico que atraviesa América Latina y el Caribe exige definiciones claras. Su presencia en el escenario es, ante todo, una toma de posición. “Mi participación es en defensa de nuestro continente, porque lo que nos une como latinoamericanos y caribeños es la historia. El que no conoce su historia, lamentablemente está condenado a ser invadido nuevamente”.
Cubaguayo señala también que el imperialismo estadounidense atraviesa “un proceso de descomposición paulatina” frente al ascenso de nuevas potencias como China, Rusia o India. “Hoy se encuentra dando manotazos de ahogado, en busca de recursos que necesita para competir en el nuevo sistema geopolítico mundial”, sostiene. Desde su visión, el arte no es neutral ni puede permanecer al margen. “Yo considero que en el arte no hay nada apolítico”, expresiones como el rap trabajan con signos lingüísticos cargados de ideología, y donde hay ideología, hay política. Por eso advierte sobre el crecimiento de discursos reaccionarios también en el campo cultural. “Hoy en día hay un auge de influencers y raperos de ultraderecha, que cumplen un rol claro en esta disputa”.
Frente a ese escenario, Cubaguayo plantea un llamado directo a las juventudes del continente. “Es una invitación a manifestarse políticamente, a abandonar la indefinición. En estos tiempos no necesitamos tibiezas, necesitamos unidad, movilización y un mensaje de resistencia, de inconformidad con lo que está pasando...Hoy estamos en el marco de una guerra propagandística, una guerra de cuarta generación. Occidente, aunque esté quedando atrás en lo económico, sigue manejando muy bien el frente de la propaganda, usando medios de información, artistas e influencers como herramientas de dominación”. Ante eso, Cubaguayo reivindica la responsabilidad de quienes crean desde una perspectiva crítica. “Creo que también es nuestro deber aportar nuestra modesta experiencia, ya sea como rapero, como artista o como escritor, en este festival”.
El mensaje atraviesa su obra artística. En particular, su disco Las manchas del sol sintetiza una propuesta de rap comprometido, orientado a “sembrar conciencia social desde las propias letras”. “Esa es la esencia del rap”, afirma, “y esa es la esencia de lo que vamos a plasmar el 30...Convoco a toda la juventud de Uruguay, de Montevideo y de los demás departamentos, a sumarse a esta actividad si verdaderamente quieren aportar su apoyo en defensa de nuestro continente”.
Una confluencia diversa
Desde otro lugar del proceso organizativo, Ambar García Márquez aporta una mirada complementaria, atravesada por la experiencia cultural y comunicacional. Para ella, el festival responde a una urgencia vital. “Tiene como objetivo fundamental poder, desde las artes, desde la música, desde las expresiones diversas de nuestros pueblos, disputar la cultura de la vida ante la cultura de la muerte que se impone en este mundo”, explica.
El festival, dice, intenta ser un alto en medio de la vorágine de violencia global. “Poder alzar la voz y decir: ‘Paz para América Latina y el Caribe’, ‘Soberanía para América Latina y el Caribe’”. Y hacerlo desde un lugar sensible, colectivo, profundamente humano. García Márquez subraya que “la cultura nos permite conectar con una emotividad colectiva, con una memoria colectiva que insisten en hacernos borrar”, afirma. En ese sentido, el festival dialoga con las luchas históricas de los pueblos latinoamericanos.
El festival "es un esfuerzo unitario de varias organizaciones y esa pluralidad también se expresa en la grilla artística. Más de 17 creadores y creadoras participarán del escenario, abarcando música, poesía, artes visuales, DJs, hip-hop y otros lenguajes. La solidaridad con el pueblo venezolano y con el pueblo cubano atraviesa toda la propuesta, pero el mensaje apunta más allá. “Hacer de nuestro continente un faro de luz una vez más”, dice García Márquez, “ante tanta cosa horrenda que pasa en este planeta”. Contará con la actuación de Grupo Charrúa Conacha, Kung Fu, Maia García, Hay Banda, Patricia Robaina (Cerro Largo), Inés Trabal, Carlos Alberto Rodríguez, María Elena Melo, Martín Palacios, Andrés Stagnaro, La Banda del Gato Ponce, Marina Cultelli, El Alemán y Ruta Hostil. El carácter internacional se refuerza con la presencia de Sandino Primera, junto al Grupo Colibrí del Chiquero, una propuesta musical profundamente enraizada en las tradiciones afrovenezolanas y afroindígenas. “Sandino ha venido trabajando desde la confluencia de las músicas del mundo, pero con una profunda raíz en la música tradicional venezolana”, explica García Márquez.
La convocatoria organizativa es igualmente amplia e incluye, entre otras, al Pit-Cnt, Comité Uruguayo Antiimperialista de Solidaridad con Cuba y los pueblos del mundo, FEUU, Fucvam, Frente Amplio, FSM, Crysol, Coordinadora de Apoyo a la Revolución Cubana, AMELAM, Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Centro Martin Luther King, Mundo Afro, Coordinación por Palestina, REDES Amigos de la Tierra, Conacha, Unidad Popular, Frente Obrero, Amigas y Amigos del MUME, Espacios Libres de Apartheid 21 de junio de 1918, Internacional Antifascista, Cojupe, Mondess, Anert, Frente de Lucha Ambiental Delia Villalba, Libertadoras Antifascistas, POR UNIR, Hilos Tejido Cultural y Alba TV.
Entrada libre y una invitación abierta
El festival Canto y Poesía por la Paz será con entrada libre. La invitación es abierta, no solo a militantes o artistas, sino a toda la ciudadanía. Como señalan sus organizadores, se trata de un llamado a la conciencia colectiva, a la defensa de la paz, la soberanía y el derecho de los pueblos a decidir su destino.
En tiempos de escalada bélica, discursos de odio y naturalización de la violencia, la cultura vuelve a ocupar un lugar central. Este viernes, en la explanada de la UdelaR, la palabra, la música y la poesía abrirán un espacio para imaginar y construir otro horizonte posible.