Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Sociedad económica | educación | Rendición de Cuentas

Paro nacional educativo

"No hay crisis económica, hay crisis de derechos"

En el marco de la próxima Rendición de Cuentas, los sindicatos de la enseñanza reclaman un presupuesto que contemple las necesidades de la educación. Sergio Sommaruga, dirigente de Sintep, criticó los recortes en tiempos de prosperidad económica.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

“Que el gobierno rinda cuentas, presupuesto para el pueblo”, rezaba la pancarta que encabezó la movilización de los sindicatos de la enseñanza, que este miércoles paralizaron sus actividades y marcharon hacia Torre Ejecutiva, donde reclamaron más presupuesto para la educación y desestimaron la existencia de una crisis económica que justifique los recortes presupuestarios.

Además de reclamar mayor presupuesto en la Rendición de Cuentas, que ingresa al Parlamento el 30 de junio, y que es la última instancia del período en la que se podrían adjudicar más recursos, los gremios movilizados expresaron su rechazo a la reforma educativa que impulsó el gobierno desde la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), la censura en los ámbitos educativos y la falta de participación.

El dirigente de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) Emiliano Mandacen detalló a Caras y Caretas las reivindicaciones que conformaron la plataforma de la movilización: “La plataforma implica masa salarial, es decir, mayor cantidad de cargos, pero además resolver una cantidad de inequidades que hay adentro del sistema, con trabajadores que ganan salarios muy por debajo de la tarea que cumplen, así como equiparación salarial en la educación privada. Otra de las preocupaciones centrales es el acompañamiento a los estudiantes, que no implica solo salud mental, sino también becas, transporte y alimentación. También es necesario mejorar la infraestructura de las instituciones educativas. Para todo ello, el dinero que se está anunciando es totalmente insuficiente”.

Consultado por el monto del incremento presupuestal esperado para la educación, el dirigente expresó: “Los sindicatos de la educación no dejan de reivindicar el 6% + 1. El problema es que tenemos que lograr que vuelva lo mínimo que se recortó, que son 150 millones de dólares. También hay todo un tema de la Universidad [de la República] que hay que atender, principalmente la situación de funcionarios de grado uno y dos, que es dramática desde el punto de vista salarial”.

Por otro lado, se refirió a declaraciones de jerarquías de la educación y del gobierno que desestimaron la medida de paro de los sindicatos de la enseñanza, como por ejemplo la del ministro de Trabajo, Pablo Mieres, quien sostuvo que el paro educativo era “por las dudas”. Al respecto, Mandacen señaló que, faltando nueve días para que ingrese el proyecto de Rendición de Cuentas al Parlamento, todavía no hay información pública al respecto. “¿Cómo se puede negociar si no se brinda la información para poder negociar? Acá hay una contradicción muy importante y constantemente se toma de escudo a los estudiantes, lo cual habla de la falta de argumentos para debatir”.

En tanto, Gerónimo Sena, un estudiante del IAVA, dijo a este medio que “la educación está cada vez más complicada”, motivo por el cual el movimiento estudiantil está “en conflicto” desde el mes de febrero. “Siempre está bueno aclarar que se trata de un conflicto instaurado por las autoridades de la educación. [Los estudiantes] enfrentamos día a día atropellos totalmente antidemocráticos, ante los cuales tenemos que seguir en pie de lucha, con nuestra plataforma reivindicativa, que es lo más dialogada posible con el estudiantado y con la comunidad educativa. Todo lo que reclamamos tiene una base política y también moral”. Con respecto a las reivindicaciones, agregó que responden a aspectos necesarios “para una educación digna, democrática y participativa”.

Sobre la transformación educativa, Sena opinó que “es un ajuste totalmente presupuestal para mercantilizar la educación” y que “no le conviene a nadie más que a las grandes elites que quieren privatizar la educación a toda costa”. Además, negó que fuera un proyecto debatido, como asegura el gobierno. “Es mentira todo eso, los diálogos que tuvimos con las autoridades [de la educación] fueron una tapada de ojos, ya que las respuestas no se vieron”.

La economía crece, pero no derrama

Al inicio de las oratorias, que se realizaron en un escenario dispuesto frente a la Torre Ejecutiva, la secretaria general del Pit-Cnt y de la Federación Uruguaya de Magisterio-Trabajadores de Educación Primaria (FUM-TEP), Elbia Pereira, comenzó dirigiéndose a las familias uruguayas, a quienes les dijo: “Aquí no hay ningún privilegiado ni privilegiada”. Con tal aclaración, respondió las expresiones del ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, quien días atrás se refirió a trabajadores y trabajadoras de la educación como un colectivo “privilegiado” que recibió incrementos salariales en los últimos años. La dirigente negó la versión del jerarca, asegurando que desde 2020 han perdido casi un 8% del poder de compra, y que los incrementos otorgados solo alcanzaron para recuperar un poco más del 6% perdido. “Yo me pregunto por qué, si la economía crece, no hay derrame para trabajadores y trabajadoras. ¿No será que los privilegiados son otros que no somos los que estamos acá?”, preguntó.

Por otro lado, la dirigente criticó la reforma educativa y sostuvo que “no alcanza con eslóganes de transformación ni con publicidad satinada ni con audiovisuales de alta calidad para cambiar las oportunidades educativas y la vida de nuestras niñas, nuestros niños, nuestros jóvenes adolescentes y estudiantes”.

“En las últimas semanas nos hemos cansado de enumerar situaciones de todo tipo a la que están expuestas las trabajadoras y trabajadores, las familias y los estudiantes. Hemos visto una ola de violencia en algunos barrios, hemos presenciado cómo las instituciones educativas están dejando de ser lugares seguros para pasar a ser lugares de incertidumbre y de inseguridad. Nuestro compromiso ético es denunciarlo, porque el cuerpo lo ponemos todos los días en cada una de esos centros educativos”, agregó.

Pereira aseguró que “la escuela sola no puede” y que “las niñas y los niños solos no pueden”, y sugirió que se requieren políticas públicas que acompañen las trayectorias de los estudiantes. “Necesitamos políticas de vivienda sin clientelismo, necesitamos políticas de empleo y de trabajo de calidad, porque, según el estudio realizado por el Instituto Cuesta Duarte, se registraron unos 549.000 ocupados con ingresos inferiores a 25.000 pesos líquidos por mes, por 40 horas de semanales de trabajo, casi 100.000 más que en 2019”.

Y añadió: “Se imagina el señor ministro viviendo con un salario de privilegio. Creerá el gobierno que estos salarios ayudan a combatir la pobreza y la pobreza infantil. De verdad creen que esto contribuye a que nuestro país sea un país de oportunidades. Es fácil hablar detrás de un escritorio, anunciar medidas que nunca se terminan de concretar”.

A su turno, el vocero del Sindicato de Trabajadores y Trabajadores de la Educación Privada (Sintep), Sergio Sommaruga, se refirió a los recortes que hizo el gobierno en sectores como la educación y la investigación, mientras que la economía y los bancos privados prosperaron. “Uno se pregunta cómo justificar los recortes en torno a los 2.000 millones de pesos en la Universidad, a pesar de la descentralización, del aumento significativo de egresados universitarios y universitarias que la principal casa de estudio le aporta al país. Cómo explicar, luego de la emergencia sanitaria y todo lo que eso implicó, el recorte contra el [hospital] Pasteur, contra el Pedeciva, contra la Agencia Nacional de Investigaciones, cómo explicar el recorte de 1.900 millones de pesos en INAU”.

Sommaruga señaló que, al observar tales recortes “parecería que este país está sumido en una profunda crisis, en una situación de devastación”, ya que, de lo contrario no se le encuentra explicación a “decidir políticamente retirar recursos de la educación, que es un derecho humano fundamental”. Sin embargo, el dirigente, desestimó la existencia de una crisis económica y recordó que en 2021 la economía creció un 4,5% y en 2022 un 5%, mientras que los recortes presupuestarios se mantuvieron. “¿Qué pasó con el sistema financiero, con los bancos privados? […] No hubo crisis. La ganancia de los bancos privados en Uruguay el año pasado alcanzó los 270 millones de dólares. ¿Qué pasó con el agronegocio el año pasado? Récord, 11.000 millones de dólares de ganancias. Y en 2022 facturaron ni más ni menos que 13.500 millones de dólares”. Ante estas cifras, Sommaruga se preguntó dónde está el derrame, por qué un 70% de trabajadores y trabajadoras vienen sufriendo una rebaja salarial consecutiva desde que asumió el actual gobierno y por qué hay 42.000 pobres más que antes de la pandemia, de los cuales un tercio son niños y niñas”.

“Uruguay no está en crisis económica. Lo que tenemos es una profunda crisis de desigualdad, de crisis de derechos”, sentenció.

Falta de diálogo y estigmatización

El dirigente criticó a las autoridades de la educación por responsabilizar al colectivo docente de los paros, y de que a los escolares les falte la alimentación cuando toman la medida, cuando no se preocuparon por los informes de Udelar de 2020 y 2021 que revelaron que el 40% de los jóvenes, niñas y niños de los barrios periféricos del país asisten a clase con inseguridad alimentaria. “Los sábados hay inseguridad alimentaria, los domingos hay inseguridad alimentaria, y el 19 de junio, natalicio de Artigas, también hubo inseguridad alimentaria y no escuchamos a ningún político preocuparse por el hambre de los niños y las niñas. Basta de usar a los chiquilines como excusa para estigmatizar a los docentes. Es una batalla perdida porque ustedes [los docentes] son los que están en territorio, los que abren el CAIF, la escuela, el liceo, la UTU, los que hablan con las familias, los que llaman por teléfono cuando un chiquilín deja de venir, los que tratan de buscarle la vuelta cuando hay una situación complicada en las familias, que cada día son más. A esas familias, con las que tenemos contacto todos los días, el gobierno les quiere hacer creer que los malos de la película somos nosotros”.

Negociación colectiva

La negociación colectiva es otra de las preocupaciones que expuso el dirigente, ya que se aproxima una nueva ronda de Consejos de Salarios y el gobierno no ha definido las pautas para la negociación. “Hoy hay sectores enteros del mundo del trabajo, como la construcción y el medicamento, entre otros, que están trancados en la negociación colectiva porque el gobierno no presenta los lineamientos. Esto es muy grave. Imagínense una maestra, un profesor, que no hace el programa analítico, que no planifica la clase. Así de mal está actuando el gobierno”.

Además, criticó que el gobierno ha tomado un conjunto de decisiones “muy negativas” y que marcan un “retroceso” para el mundo de los trabajadores y las trabajadoras. “En materia de derecho laboral, no ha habido una sola ley de este gobierno que haya beneficiado a los trabajadores y las trabajadoras. Es más, acaban de votar una reforma jubilatoria que nos impone cinco años más de trabajo a cambio de más explotación y menos jubilación”.

Con respecto al sector de la educación privada, señaló que, desde hace décadas, “vienen arrastrando derechos postergados”, y mencionó el caso de las trabajadoras de los centros CAIF, a quienes “el gobierno les debe el pago de la prima por actividad”.

Para finalizar, aseguró que en la próxima negociación colectiva “vamos a ir a pelear por el trabajo, por los derechos en el trabajo, por la creación de más trabajo y también por los derechos postergados”.

Dejá tu comentario

Forma parte de los que luchamos por la libertad de información.

Hacete socio de Caras y Caretas y ayudanos a seguir mostrando lo que nadie te muestra.

HACETE SOCIO