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Sociedad madre | hijos | formación

Un día especial

Ser Madre

Dicen que las mujeres somos multitareas y que tenemos una visión de 360 grados, eso nos permite hacer muchas cosas a la vez y al tener que hacer tantas cosas, ser más prácticas, más rápidas, más expeditivas.

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Por Carolina Abuchalja

Soy mamá orgullosa de 4 hijos, Agustín, Martín, Sophia y Valentina. Estoy felizmente casada con Rodrigo Hernández Payssé, quien es un pilar muy importante en mi vida.

En la actualidad me desempeño como miembro del rectorado de la universidad de la empresa, directora de la escuela de desarrollo empresarial y directora del departamento comercial de la UDE, directora general y fundadora del colegio EduSchool.

Siempre aposté a la formación y habiendo sido madre joven nada me impidió hacer todo lo que tenía que hacer. Mientras hamacaba a mi hijo menor con el pie para que se durmiera en su cochecito, cocinaba con una mano y con la otra sostenía en celular para responder temas laborales. En los momentos libres, trataba de estudiar todo lo que podía. Siempre prioricé ser una madre presente, estar involucrada en la formación de mis hijos para que sean las personas que son hoy: seres independientes, autónomos, creativos, felices, con valores humanos muy arraigados, trabajadores, responsables y podría escribir un libro sobre ellos.

Dicen que las mujeres somos multitareas y que tenemos una visión de 360 grados, eso nos permite hacer muchas cosas a la vez y al tener que hacer tantas cosas, ser más prácticas, más rápidas, más expeditivas. La posibilidad de ser madres nos brinda características diferentes: aprendemos a interpretar la comunicación no verbal desde el día que nos ponen en nuestros brazos a nuestros hijos y a partir de allí debemos interpretar con cada llanto lo que nos está diciendo. Somos más proclives a la detección y resolución de conflictos. Somos más empáticas, tenemos la capacidad de ponernos en el lugar del otro. Promovemos el trabajo colaborativo y en equipo, como la forma de alcanzar nuestros objetivos, pero también tenemos la capacidad de ser firmes y poner límites cuando las cosas se salen del camino.

Por todo lo ante dicho ser MADRE no nos impide de absolutamente nada, todo lo contrario, nos anima a ser más fuertes, más seguras y auto realizarnos para que de esa manera nuestros hijos sean felices.

Quizás todos estos conceptos los haya aprendido de mi madre, Grethel Welker, que siempre supo estar a mi lado, acompañándome en las distintas etapas de mi vida, y brindándose por sus hijos como hoy lo hago yo. Mi madre fue, es y será un pilar muy importante en mi vida.