El veto español y la retirada de aviones cisterna
El Gobierno español negó “rotundamente” que las bases de Morón y Rota hayan asistido a la operación militar contra Irán. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que Estados Unidos retiró una docena de aviones cisterna KC-135 desplegados en territorio español tras no obtener autorización para utilizarlos en tareas de reabastecimiento aéreo.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendió la decisión con un mensaje claro: España apuesta por la “desescalada, el equilibrio y el retorno a la negociación”, y no respaldará acciones militares unilaterales fuera del marco de la legalidad internacional o sin cobertura de organismos multilaterales como la ONU, la OTAN o la Unión Europea.
La postura marca una diferencia con Francia, Alemania y Reino Unido, que han dejado abierta la posibilidad de “acciones defensivas proporcionadas” ante los ataques iraníes en la región.
Trump redobla la presión
Sentado junto a Trump, Merz reforzó otro punto de fricción: el gasto en defensa. El canciller alemán insistió en que España debería elevarlo al 3% o 3,5% del PIB, una exigencia que el presidente estadounidense viene reiterando desde el Foro de Davos. Actualmente, Madrid no ha asumido ese compromiso.
“Tenemos que convencerlos porque todos debemos contribuir a la seguridad común”, afirmó Merz, señalando a España como el único país de la OTAN que no ha aceptado esa meta.
Antecedentes
No es la primera vez que España niega el uso de su territorio para operaciones militares estadounidenses. En 1986, el Gobierno de Felipe González cerró el espacio aéreo a los aviones que bombardearon Libia, obligándolos a rodear la península ibérica.
El actual Ejecutivo sostiene que el convenio bilateral de cooperación con Estados Unidos “debe operar en el marco de la legalidad internacional” y que, sin respaldo multilateral, no corresponde activar su aplicación para acciones ofensivas.
Sin embargo, dos destructores estadounidenses con base en Rota el USS Roosevelt y el USS Bulkeley permanecen desplegados en el Mediterráneo Oriental para reforzar la protección de Israel. Al encontrarse ya en navegación, su operativa no depende de una autorización puntual del Gobierno español.
Plan de evacuación
Más de 30.000 españoles se encuentran en la región, incluidos 13.000 en Emiratos Árabes Unidos. Exteriores activó una unidad de crisis permanente y analiza opciones de evacuación terrestre y aérea, aunque reconoce las enormes dificultades logísticas por el cierre de espacios aéreos.
En paralelo, más de mil militares españoles desplegados en Líbano, Irak y Turquía adoptaron medidas de seguridad reforzadas ante el riesgo de expansión del conflicto.