Esta frase, referida directamente a la gestión sobre los jueces, ha sido interpretada por sobre todo en ámbitos peñarolenses como una admisión de intentos de influencia sobre el cuerpo arbitral, sugiriendo un accionar constante detrás de escena que, en esta oportunidad, no habría dado los frutos esperados.
Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol declaró en Carve Deportiva y se refirió a la polémica frase:
"Hay libertad y complicidad con como se mueven con los árbitros, dejan mal parado a los árbitros. Las palabras por si solas se describen, los árbitros tendrán que hacer una lectura interna sobre como se prestan a la complicidad con Nacional"
Antecedentes: Acuerdos de palabra y perjuicio a terceros
Esta no es la primera vez que la franqueza de Perchman genera controversia. El año pasado, el dirigente admitió en El Espectador Deportes la existencia de pactos verbales con otros clubes para condicionar las localías en el campeonato uruguayo, afectando directamente el calendario de Peñarol. Dicha situación le valió una sanción del tribunal de ética de la AUF.
En aquella ocasión, Perchman confesó haber acordado con el presidente de Cerro, Alfredo Jaureguiverry, que el equipo de la Villa no resignaría su localía ante Peñarol: "Peñarol va a ir al Tróccoli, nosotros a eso ya lo habíamos arreglado con Cerro a principio de año" y agregó "Fue lo que quedamos de palabra cuando nosotros los ayudamos a arrancar el año... En ese ida y vuelta nos aseguraron que ellos no iban a cambiar la localía con Peñarol".