Según un comunicado de Adalah, la defensa legal de todos los partidos árabes, “el Tribunal Supremo decidió el viernes 2 de octubre de 2026, por unanimidad, revocar la decisión de la Comisión Electoral Central de descalificar a la Lista Conjunta y a la Lista Árabe Unida (Ra’am)”. En una decisión separada “por mayoría de siete jueces contra dos, el Tribunal se negó a aprobar la descalificación del diputado Ofer Cassif, de Hadash”, uno de los partidos integrantes de la Lista Conjunta. En los tres casos “el Tribunal determinó que las pruebas presentadas no cumplían con el umbral establecido en su jurisprudencia”.
Sin embargo, previo a la sentencia el presidente de la Corte Suprema, Isaac Amit, había adelantado a Abu Shehadeh que se inclinaba por inhabilitarlo, y le dió la opción de retirarse de las elecciones voluntariamente para evitar sentar un precedente legal formal. Lo que finalmente sucedió la semana pasada.
Debate jurídico
De acuerdo al Centro Jurídico para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel (Adalah) “todo el proceso fue un intento deliberado de deslegitimar a los ciudadanos palestinos y a sus representantes”. Los abogados de Adalah argumentaron ante el tribunal que “las solicitudes de inhabilitación ignoraban la jurisprudencia de la Corte, se basaban en pruebas irrelevantes o presentadas de manera distorsionada, y respondían a motivos políticos y racistas, destinados a lograr la exclusión de todos los partidos árabes de la Knesset”.
“Las sentencias del tribunal confirman que las solicitudes de recusación contra la Lista Conjunta, Ra’am y el diputado Cassif se basaban en pruebas antiguas, irrelevantes o tergiversadas, que estaban muy lejos de alcanzar la masa crítica de pruebas exigida por la ley”, detalla el comunicado. “Desde el principio no había motivos para que la Comisión Electoral Central aprobara estas inhabilitaciones”, complementaron. “A lo largo de todo el proceso quedó claro que incluso quienes presentaron las solicitudes sabían que serían rechazadas”, aseguraron.
“Todo el proceso fue un intento deliberado de deslegitimar a los ciudadanos palestinos y a sus representantes en el Parlamento, y de convertir el racismo contra los palestinos en propaganda electoral”, denunciaron. “Ese mismo nivel de escrutinio no se aplicó a Sami Abu Shehada, quien fue injustamente excluido del proceso electoral mediante una medida sin precedentes y peligrosa del Tribunal Supremo”, destacaron. “Adalah seguirá defendiendo el derecho de los ciudadanos palestinos a la representación y a postularse en las elecciones”, resaltaron.
Inhabilitación informal
En otro comunicado Adalah cuestionó que “por primera vez desde que se promulgó la Ley de Inhabilitación en 1985, una mayoría en la Corte Suprema provoca la inhabilitación de un líder palestino para postularse en las elecciones”.
Abu Shehada “presentó una notificación al tribunal en la que anunciaba el retiro de su candidatura, con el fin de evitar un fallo del Tribunal Supremo que pudiera sentar un peligroso precedente legal, con graves consecuencias para el ya de por sí limitado espacio de participación política palestina en la Knesset”, argumentaron.
El Centro Adalah declaró que “el proceso contra Abu Shehada se basa principalmente en un único texto analítico que publicó el 8 de octubre de 2023, inmediatamente después del ataque del 7 de octubre, en el que buscaba examinar el contexto político de los acontecimientos y que no incluye ningún llamado a la violencia”.
Durante la audiencia, el abogado Hassan Jabarin, quien lo representó, distinguió entre “algo que es erróneo o poco sensible y algo que es ilegal, y argumentó que el artículo no incluye ningún llamado a la violencia ni al terrorismo, y que no hay fundamento para su prohibición según la ley y la jurisprudencia”.
De este modo “un líder palestino con ciudadanía israelí se vio obligado a retirarse de las elecciones a la Knesset. Por primera vez desde que se promulgó la ley de 1985, el tribunal decidió, de hecho, impedir que un líder se postulara en las elecciones a la Knesset, sin ningún fundamento legal. Ninguna de las pruebas presentadas en contra de Abu Shehada incluye un llamado a la violencia. Por el contrario, sus largos años de actividad pública y política como activista de derechos humanos, como miembro de la Knesset y como líder de un partido dan cuenta de su oposición constante e inequívoca a la violencia de cualquier tipo, así como de su compromiso con la paz, la justicia y la igualdad”, destacaron.
Paralelamente “al proceso sumamente problemático de la inhabilitación de Abu Shehada, las listas judías de extrema derecha, cuyos líderes han llamado abiertamente a la violencia contra los palestinos y han hecho declaraciones que equivalen a incitación al genocidio, no fueron inhabilitadas para participar en las elecciones. Al dejar en claro que lo descalificaría, la Corte Suprema ratificó un doble estandar de participación política: una para los ciudadanos judíos y otra para los palestinos, cuyos líderes pueden ser descalificados de postularse en las elecciones por un solo artículo que hayan publicado. La postura adoptada por la Corte vulnera tanto el derecho de los ciudadanos palestinos a postularse en las elecciones como su derecho a la representación política”, advirtieron.
Corte Suprema
Aunque las autoridades electorales han intentado anteriormente vetar a partidos y candidatos árabes, la exclusión simultánea de todas las principales listas lideradas por árabes resulta inédita a esta escala. Si bien formaciones como la Lista Árabe Unida sufrieron vetos previos revocados por la Corte Suprema en repetidas ocasiones (2003, 2009, 2019 y 2022), y la prohibición contra Cassif en 2019 también quedó sin efecto. Desde la enmienda legal de 1985 la Corte Suprema solo ha ratificado una inhabilitación de este tipo en una ocasión: contra el partido judío ortodoxo ultranacionalista Kach en 1988, informó Telesur.
En ese sentido, en el caso de Ofer Cassif, un diputado judío de extrema izquierda y crítico del trato que el país otorga a los palestinos. El comité lo había acusado de “negar la existencia de Israel como Estado judío y democrático” y de describir como “genocidio” la ofensiva militar en Gaza. El tribunal definió esas expresiones como “escandalosas” y causantes de “repugnancia”, aunque determinó por mayoría de 7 en 9, que no alcanzaban los estándares jurisprudenciales requeridos para una inhabilitación, consignó Infobae. En el caso de los dos jueces que votaron por inhabilitarlo sostuvieron, que el presunto respaldo de Cassif a la “lucha armada contra el Estado de Israel” bastaba para apartarlo de la contienda, detalló el medio argentino.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, aliado de extrema derecha del primer ministro Benjamin Netanyahu, calificó el desenlace de todo el caso como una “victoria tremenda”, aunque dijo que hubiera preferido una condena explícita a Abu Shehadeh por parte del tribunal, publicó Infobae. El partido Otzma Yehudit, al que lídera Ben Gvir, es heredero político del partido Kach.