Luego de muchas idas y vueltas, marchas y contramarchas, visitas a Vigo y auditorías, el presidente de la República Yamandú Orsi tiene la decisión tomada sobre el vínculo entre el gobierno y el astillero Cardama para la construcción de dos patrullas oceánicas.
Hacete socio para acceder a este contenido
Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.
ASOCIARMECaras y Caretas Diario
En tu email todos los días
Este viernes a las 10:00 el presidente encabezará el segundo Consejo de Ministros del año en la Torre Ejecutiva; luego habrá una conferencia de prensa. El tema principal será el contrato con el astillero español Cardama que firmó el gobierno anterior, encabezado por Luis Lacalle Pou, para la construcción de dos patrulleras oceánicas. El mandatario anunciará que el Poder Ejecutivo definió, finalmente, rescindir el contrato con el astillero.
Este tema tomó estado público a fines de octubre de 2025, cuando Orsi, junto con el secretario y el prosecretario de Presidencia –Alejandro Sánchez y Jorge Díaz, respectivamente– realizaron una conferencia de prensa para informar que la garantía que presentó Cardama pertenecía a una empresa “que está en proceso de liquidación por inactividad” y que “en los registros no figura como empresa financiera”, y afirmaron que denunciarían los hechos en la Justicia penal y civil.
Para tomar la decisión que el gobierno anunciará el viernes, fue clave la auditoria de Bureau Veritas que se conoció en los últimos días, que concluye que el astillero "no tiene capacidad para cumplir con los plazos de entrega según el contrato" de las patrulleras.
Acciones para rescindir
En esa instancia anunciaron que el gobierno había tomado la decisión de “iniciar acciones” para rescindir el contrato de compra de las dos patrulleras. Dos días después de la conferencia, el gobierno presentó una denuncia penal por indicios de estafa o fraude en la constitución de la garantía. Enseguida el tema fue sumando capítulos, trajo críticas de la oposición y mucha discusión política, que incluso generó la intervención del expresidente Luis Lacalle Pou, que desde que dejó su mandato ha hecho declaraciones públicas en cuentagotas. El expresidente acompañó al directorio nacionalista, que trató el tema, y en rueda de prensa dijo que Orsi "se pasó de rosca" y que existe una "operación política" en el caso Cardama.
Luego, Orsi dijo que el expresidente "tiene derecho a pensar lo que quiera", y que a su vez él podía pensar que a Lacalle Pou “lo arrastró un amor no correspondido, porque la empresa no se ha portado tan bien con el Estado como ellos sí de repente se portaron (con la empresa)”. Además, consideró que los jerarcas del gobierno anterior fueron “traicionados o engañados de manera evidente”. A su vez, Cardama acusó al gobierno de no ajustarse al principio de buena fe contractual y amenazó con acciones legales.