“Muchísimas gracias a todos, a todas. La verdad que me siento un afortunado, tremendamente afortunado de tener estas personas al lado mío y todo lo que han empujado y han movido”, expresó.
El motor de su lucha
El científico recordó que atravesó dos operaciones cerebrales en poco más de once meses, pero afirmó que mantiene intacta la convicción de superar la enfermedad. “Soy un optimista por naturaleza, que creo que tengo la convicción de que voy a ganar esta batalla, que va a ser dura”, sostuvo.
Moratorio contó además que encuentra fuerzas en su entorno familiar, especialmente en su pareja y en su hija de cinco meses. “Tengo una fuerza bárbara para seguir peleando, sobre todo por Naty, mi mujer, y por mi hija, que acaba de cumplir cinco meses, mi primer hija. Es el motor de mi vida”, dijo emocionado.
Confianza en la ciencia
En otro tramo de su mensaje, reivindicó el papel de la investigación científica y aseguró que mantiene plena confianza en los avances médicos para enfrentar la enfermedad. “Soy un convencido de que el camino es a través de la ciencia. He sido un defensor total de lo que podemos lograr gracias a la investigación científica, y lo voy a seguir siendo hasta el final de mis días”, afirmó.
También relató algunos de los momentos más delicados que atravesó durante el tratamiento, incluyendo una internación en CTI en la que, según le informaron los médicos, tenía “50 por ciento de chance de estar o no estar”.
Pese a ello, insistió en que continuará luchando. “Acá estoy, y voy a seguir estando, porque voy a seguir peleando, porque soy un convencido de que esta pelea la vamos a ganar”, manifestó.
El virólogo cerró su discurso con un nuevo agradecimiento hacia quienes participaron de la actividad solidaria organizada por Daecpu. “No tengo palabras de agradecimiento para lo que hicieron conmigo. De verdad, muchísimas gracias. Me siento muy afortunado”, concluyó.